acicate


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acicate

(Del ár. as-sawkat, aguijones, espinas.)
1. s. m. EQUITACIÓN Espuela con una sola punta para picar al caballo.
2. Estímulo que anima a hacer algo o a obrar de una manera determinada. incentivo

acicate

 
m. Espuela para montar a la jineta, que solo tiene una punta de hierro, y en ella un botón a distancia proporcionada, para impedir que penetre mucho cuando se pica al caballo.
fig.Estímulo, iniciativa.

acicate

(aθi'kate)
sustantivo masculino
estímulo positivo que mueve a una persona a obrar La beca fue un acicate para su investigación.
Sinónimos
Traducciones

acicate

incentive, spur

acicate

Sporn

acicate

Ostroga

acicate

anspore

acicate

박차

acicate

sporre

acicate

เดือย

acicate

SMincentive
Ejemplos ?
Y, si la impaciencia hunde en nuestros nervios su acicate de fuego, centupliquemos el esfuerzo, y que ella sea el rápido corcel que nos conduzca a la realización de nuestro ideal.
Está pendiente el deber de homenaje, de la veneración y el recuerdo, porque su dolor ha sido acicate y su sacrificio la voz imperativa de valor, de desinterés y abnegación; de morir para que quede vibrando el reclamo de luchar por la Libertad y la Civilización, contra los embates de la Barbarie y el Despotismo imperialista.
Son los rusos el látigo de la reforma: mas no, ¡no son aún estos hombres impacientes y generosos, manchados de ira, los que han de poner cimiento al mundo nuevo: ellos son la espuela, y vienen a punto, como la voz de la conciencia, que pudiera dormirse: pero el acero del acicate no sirve bien para martillo fundador.
Se nos reprocha que queremos destruir la propiedad personal bien adquirida, fruto del trabajo y del esfuerzo humano, esa propiedad que es para el hombre la base de toda libertad, el acicate de todas las actividades y la garantía de toda independencia.
Por mi parte, estoy a tu disposición para conducirte cuando quieras por el camino más recto, más libre de obstáculos y accidentes; y aunque por ahora sólo se me aparece una pequeña vislumbre, a modo de estímulo y acicate para entrar en el camino te contaré la historia de Hayy ibn Yaqzan y de Asal y Salaman, a quienes puso nombre el maestro Abu Ali .
Pues por lo mismo. Los obstáculos y riesgos eran para él un acicate. Gran rocamboriata como decimos en América, ó jugador de tresillo, como dicen en Esi aña, era don Ramón Castilla.
En territorio limitado realizaba sin embargo su sacrificio de “sangre, sudor y lágrimas”! bajo el acicate inspirado y persistente de servir a toda nuestra América.
Dado que la soberanía reside en el pueblo, este puede por sí mismo dirigir el Estado, sin necesidad de delegar su soberanía, tal como en la práctica sucede con la democracia representativa o indirecta, esta dirección del Estado está indisolublemente unida a la búsqueda del bien común, y no como en la democracia representativa en la que, bajo la argucia de la libertad individual, con el camuflaje de la “igualdad de oportunidades” y el acicate de la competitividad, se legitima el interés de grupos minoritarios contrapuestos al interés general de la sociedad.
Nuestro pasado es algo mejor y más vivo que un motivo de justo orgullo, es un ejemplo, un acicate y un estímulo, es una invitación a pensar por nuestra cuenta y liberar el genio inventivo de nuestro pueblo.
Los comunistas son, pues, prácticamente, la parte más decidida, el acicate siempre en tensión de todos los partidos obreros del mundo; teóricamente, llevan de ventaja a las grandes masas del proletariado su clara visión de las condiciones, los derroteros y los resultados generales a que ha de abocar el movimiento proletario.
Mas, como suelen, en marcial combate, los corceles pasar, suelta la brida y en los flancos clavado el acicate, así la turba réproba en huida rauda pasó y en torbellino inmenso, cual paja vil, del huracán barrida.
El acicate del peligro y la rabia y el despecho ante las dificultades que amenazaban el logro de sus deseos, había enardecido el ánimo testarudo de Miguel Ramos, y su alma obstinada y audaz sólo albergaba un propósito: luchar contra la furia de los elementos mientras sus manos pudiesen aferrar los remos.