Ejemplos ?
Ellas, que se vieron responder tan acerbamente, y tan fuera de aquello que primero se imaginaron, temieron la furia del Asturiano; y, defraudadas sus esperanzas y borrados sus designios, se volvieron tristes y malaventuradas a sus lechos; aunque, antes de apartarse de la puerta, dijo la Argüello, poniendo los hocicos por el agujero de la llave: -No es la miel para la boca del asno.
Pasando por encima de su interés político inmediato nunca rehuyó buscar soluciones para el país. Esto es tan claro que incluso se criticó acerbamente al partido por aceptar el diálogo.
todo es ingrato, nada el haber actuado benignamente, hasta incluso hastía y obsta más; como a mí, a quien nadie más grave y acerbamente acosa que el que ora a mí por solo y único amigo me tuvo.
Höchberg. Marx y Engels criticaban acerbamente la revista por sus intentos de llevar al partido a la vía reformista. han dado nada que haya hecho avanzar al movimiento un solo paso.
Durante la primera mitad del año, sin embargo, Mártov se había mostrado como el duro dirigente de la oposición, capaz de lograr mayorías en algunos consejos que los bolcheviques disolvieron Brovkin (1991), p. 89 o criticando acerbamente al Gobierno, Burbank (1985), p.
Un buen día, en el transcurso de un paseo campestre, el diablo en persona se aparece aceptando su apuesta y se come la cabeza del niño Aunque no se le reproche acerbamente, la mayoría de los cuentos llamados humorísticos de Poe en realidad no suelen inspirar más que una media sonrisa (si no una mueca) en el lector, pero en "Nunca apuestes..." parece que el cuentista se propuso a toda costa hacer soltar la carcajada: Nunca apuestes tu cabeza al diablo es una narración de la época de plena madurez de su autor, y por tanto de algún modo reveladora de su carácter y opiniones.
Bien sabido es que el gobierno de Chile jamás habría acordado la paz sin anexión territorial, motivo único de su guerra, por lo que anunció públicamente que nunca negociaría con Piérola, con el pretexto de que éste había criticado acerbamente a sus fuerzas armadas.
En su intervención del 5 de julio, vituperó acerbamente al Gobierno y su política agraria que, afirmó, alejaría al campesinado del modelo soviético.
Los oradores SR atacaron acerbamente la política de los bolcheviques, tanto en el campo como especialmente la paz con la imperialista Alemania y la falta de defensa de la revolución en Ucrania y Finlandia.
En una serie de artículos publicados anónimamente, criticó acerbamente las reformas constitucionales propuestas por Schober, intentando socavar sus esfuerzos de normalización de la situación política.
También Moliére y George Bernard Shaw han criticado acerbamente- y muchas veces no sin razón- a los médicos de su época, sin que por ello se haya pensado así de todos los médicos.
Fue escrito hacia el año 420. En él habla sobre la grandeza y el antiguo esplendor de Roma y, además, critica acerbamente el Cristianismo.