Ejemplos ?
Avanzando por las afueras se dan cuenta de que los trífidos se han aprovechado de la situación y se han expandido de manera increíble, acechando a por cualquier ser indefenso que se halle a su alcance.
Luego se pasa por muchas cosas y le grita que el fantasma en estos temas, (incluyendo un espejo que golpea a su espalda) una escena donde Alex finalmente "rompe" con un muchacho que estaba en realidad acechando y Cindy la encuentra y conversa con ella.
Sus poderes aparecieron cuando un matón que molestaba a Will, porque sin querer le arrojó un poco de agua en la cara. Siempre le gusta un chico diferente, menos Martin Tubss quien la pasa acechando.
Serena empieza a sentir cosas por Trip, el primo de Nate, pero está casado y la esposa de Trip, Maureen (estrella invitada Holley Fain), se encuentra acechando.
9 Si fué mi corazón engañado acerca de mujer, Y si estuve acechando á la puerta de mi prójimo: 10 Muela para otro mi mujer, Y sobre ella otros se encorven.
Sonó en esto una llave, y percibiendo por las junturas, luz de una ventana, fuése Genaro a la espesura huyendo diciéndose los dos: «Hasta mañana.» --- Quien en el cuarto entró de Valentina fué su tutor, el juez; porque Genaro, acechando a favor de la espesura, en la ventana vió clara y distinta aparecer del viejo la figura.
Quería pagar a Ramón la vida que había dado en su lugar; quería ser sustituto del sustituto y dejar a los seres queridos de Ramón una buena herencia de fama, de gloria y algo de provecho. Y, en efecto, estuvo acechando la ocasión de portarse como un héroe, pero como mi héroe de veras.
El literato Lapierre, de ojos abultados, cejas rebeldes, bigote y barbas de sátiro, cuyo cabello gris, como ceniza de tabaco, se escapa bajo el sombrero. En seguida solo, acechando a Alice, el conde Bellotti.
—¿Y en qué consiste esta guardia de los muertos?—Ante todo, hay que velar muy atentamente toda la noche, siempre con los ojos muy abiertos, acechando, sin separarlos un punto del cadáver, y mucho menos, por tanto, volver la cabeza.
Acosado de cerca por la amazona Camila, llevada del mujeril afán de arrebatarle sus espléndidas vestiduras, el traidor Arrunte, que la iba acechando, la disparó un dardo que la quitó la vida.
¡Tan tibia para un corazón helado! A los pocos días fue a casa de Abel, acechando la hora en que este se hallara fuera de ella. Encontró a Helena sola con el niño, a aquella Helena, a cuya imagen divinizada había en vano pedido protección y salvación.
No a la lid peligrosa a ti el deber, sino el valor te llama; y de él guïada, a la funesta Torre tu ansiosa planta corre, allí acechando con tenaz cuidado el instante propicio para ocupar del último soldado el más hüido peligroso oficio; al fin le ocupas con afán inquieto desafiando a la Muerte; y la Muerte aceptó tu osado reto, de ti no perdonando los despojos, ni sangrientos pedazos, ni señales que contemplaran los fraternos ojos, que besaran los labios maternales.