Ejemplos ?
Artigas liberó a todos los integrantes de esta expedición (incluido el alférez Estanislao López), incluidos a los blandengues. Los blandengues regresaron a sus respectivos acantonamientos en la frontera norte de la Tenencia de gobernación de Santa Fe.
El 14 de julio de 1916, el artista dejó los acantonamientos en los Vosgos para integrar la sección de camuflaje de Chalon-sur-Marne.
Del mismo modo las Guerras Carlistas se hicieron sentir en el municipio, siendo escenario de maniobras y acantonamientos militares.
Tras la batalla, el general Mansilla abandonó los acantonamientos de Ramallo, dejando clavados los cañones que guarnecían El Tonelero.
Entonces, Antígono emprende el proyecto de sorprender a su adversario en sus cuarteles de invierno. Por caminos escarpados, estimados impracticables para un ejército, cae sobre los acantonamientos diseminados de Eumenes.
Asimismo, como consecuencia de la consolidación de acantonamientos estables y del establecimiento de lazos emocionales entre los soldados y los habitantes de cada territorio surgieron colonias de veteranos que hacían factible mantener el control de las distintas zonas; estos soldados hacían frente a las revueltas o las invasiones.
La forma abierta con la que trataban a los indios se convirtió en aislamiento y xenofobia, aún con aquellos que habían demostrado lealtad. Los británicos se refugiaron en acantonamientos distanciados de la población.
Por su riqueza en “mantenimientos” y la simpatía de su población por la causa independentista, los patriotas eligieron a Chancay como el lugar adecuado para establecer los acantonamientos del Ejército Libertador, que arribó al Perú bajo el mando del general José de San Martín (1820).
De las villas, las aldeas y las campiñas brotaron millares de personas, armadas de palos, viejos fusiles o instrumentos de labranza, que a lo largo de caminos y veredas se encaminaron a los acantonamientos principales de la masa comunera.
Montecuculli suponía a Turena tranquilo en sus acantonamientos detrás de los Vosges, pero cuando menos lo esperaba, reúne Turena su ejército y se dirige rápidamente al centro de Alsacia e imposible le fue a Montecuculli, cuyas tropas se hallaban dispersas desde Basilea a Landau reunirlas a tiempo por el tan rápido movimiento de Turena y tan bien guardado había estado el secreto.
Permaneció en los acantonamientos próximos a Lima y se sumó a la presión ejercida sobre el Congreso para obtener la elección del coronel José de la Riva Agüero como presidente de la República.
El día 27 de febrero las tropas se movilizaron desde sus acantonamientos hasta la hacienda de Balconcillo, a media legua de Lima, desde donde exigieron la destitución de la Junta.