Ejemplos ?
Pero a estos Pablo les leía en los ojos el placer inmenso que sentían. Se discutió el drama, la competencia del público, hasta las condiciones acústicas del teatro.
No trataremos, dadas las malas condiciones acústicas del local, de seguir a nuestro elocuente conciudadano en los diferentes períodos de su respuesta, adornada con las flores más elegantes de la oratoria.
Sucumbo ante las cumbres que me afrentan y humillan sus acústicas de ecos la voz de mis huertos arrasados en sus sinfonías recónditas.
Sus acústicas en ayes de valles profanados por el trueno altivaron con hambres sus gritos enlavados y sus cuerpos tornados fusibles de la brecha abandonada, derretidas las cadenas de oro, derruyeron las sierpes egoístas que me calcinaban.
Fue el ilustre limeño Olavide quien estuvo encargado de dirigir la reedificación del teatro, notable por sus buenas condiciones acústicas más que por la pobreza de su arquitectura.
Si es día festivo, después de la comida asistís al baile, á un baile uniforme y lento, danzado al son de monótono tamboril ó pandereta, ó de chillona dulzaina cuyos sones burilados se os clavan en el oído como una serie de punzadas acústicas.
Luego puso el ejemplo de un extravagante movimiento de danza y los muñe-cos lo repitieron con la imperfección natural, pe-ro que a las dos o tres veces de hacerlo, lo rea-lizaron muy bien, tan bien que los bravos de Oniox retumbaron en las acústicas impresionantes de su planeta.
En el estado de adormecimiento surgen las «representaciones involuntarias» por el relajamiento de una cierta acción voluntaria -y seguramente también crítica- que dejamos actuar sobre el curso de nuestras representaciones; relajamiento que solemos atribuir a la «fatiga». Estas representaciones involuntarias emergentes se transforman en imágenes visuales y acústicas.
La reproducción de las ideas ha de llevarse exclusiva o predominantemente a cabo por medio de un material de huellas mnémicas visuales y acústicas, y de esta condición nace para la elaboración el cuidado de la representabilidad, al que atiende mediante nuevos desplazamientos.
VII Sin acústicas altivas resonaron sus lamentos y surcaron sollozantes la Babel de sus adentros para fundirlo de enigmas en los vocablos dispersos por su maldición altruista.
Prescindiendo de las discusiones, conocidas por todos los psiquiatras, sobre la esencia de la alucinación, podemos decir, con la totalidad de los autores versados en esta materia, que el sueño alucina; esto es, sustituye pensamientos por alucinaciones. En este sentido no existe diferencia alguna entre representaciones visuales o acústicas.
Dentro de la cavidad timpánica se abarca un seno irregular repleto de aire, este elemento llega desde la nasofaringe por medio de la tuba faringotimpánica, y se encarga de dar acople a la estructura intratimpánica, así como de servir de medio de transporte de frecuencias acústicas.