Ejemplos ?
Así las cosas, y a poco de sonar las tres y media en el reloj del Buen Suceso, el capitán abrió súbitamente los ojos; paseó una hosca mirada por la habitación; fijóla sucesivamente en Angustias y en su madre, con cierta especie de temor pueril, y balbuceó desapaciblemente: -¿Donde diablos estoy?
Y nada mas oyó. Abrió otra vez los ojos, y al abrirlos sintió que su cabeza caía hacia la izquierda con una facilidad que le sorprendió.
Marchó de cara al moribundo día, hacia el lejano resplandor postrero, y a manera de sol que se moría, su planta iba sangrando en el sendero. Abrió la noche su portal; los astros comenzaron a hervir, y un gran lucero lloró su luz sobre los tibios rastros del muerto sol y del senil viajero.
Los consideraba de algún modo coincidentes, cuando la puerta de nuestra habitación se abrió para dar paso a nuestro antiguo conocido, monsieur G, el prefecto de la policía parisina.
El pequeño abrió de par en par los ojos y clavó la mirada en el rostro esplendoroso del ángel; y en el mismo momento se encontraron en el Cielo de Nuestro Señor, donde reina la alegría y la bienaventuranza.
Y mientras la Loba reía con torpes carcajadas del espectáculo del cura sacando la lengua, a tientas la mano impulsó el arma. La terrible argolla de las manos de la capitana se abrió y ella cayó hacia atrás con el pecho atravesado...
Y abrió sus ojos Curro, y a la luz de plata de la luna vió el rostro bellísimo y conmovido de la que fue su compañera, y no pudo proferir una frase, y se reclinó llorando en su seno, mientras también en la puerta de la sala enjugábase los ojos el señor Juan el Cachiporra en la manga de la zurcidísima chaqueta.
Apenas llegamos salió a nuestro encuentro el calabocero que tenía la costumbre de hacernos entrar en la prisión, para rogarnos que esperásemos un poco y que no entráramos antes de que fuera a buscarnos, porque, dijo, los Once estaban haciendo quitar los hierros a Sócrates en este momento y anunciándole que ha de morir hoy. Momentos después fue a buscarnos y nos abrió la puerta del calabozo.
No obstante lo anterior, y a pesar de que se ha logrado sistematizar la ayuda de las personas alojadas en albergues y campamentos sobre los cuales se puede llevar un adecuado control, las autoridades de la Comisión Intersecretarial decidieron poner directamente a disposición de los damnificados los bienes recibidos, para lo cual se abrió precisamente el día de la comparencia del Subsecretario, un centro de distribución en la Sala de Armas de Magdalena Mixhuca en el cual, previa distribución de vales, los beneficiados pueden disponer de prendas de ropa, alimentos y objetos de uso personal.
El funcionado se abalanzó sobre ella en una perfecta convulsión de alegría, la abrió con mano temblorosa, arrojó una rápida ojeada a su contenido, y entonces, agitado y fuera de sí, abrió la puerta y sin ceremonia de ninguna especie salió del cuarto y de la casa, sin haber pronunciado una sílaba desde que Dupin le había pedido que hiciera el cheque.
Aunque la cabeza de Maestro Mago no se terminó en seguida, estuvo bien hecha, apareció con una bella cabellera y también habló. Y ahora he aquí que quiso hacerse de día que enrojeció, se coloreó el mundo, que se abrió .
-gritó el anciano Rey al llamar Juan a la puerta. La abrió el mozo, y el Soberano salió a recibirlo, en bata de noche y zapatillas bordadas.