abollado

abollado, -da

 
adj. Díc. del que no tiene dinero.
m. Adorno de bollos en los metales y vestidos.
Traducciones

abollado

beuling

abollado

embossed, bumpy

abollado

bossué

abollado

acciaccato

abollado

amolgado
Ejemplos ?
así como del idioma occitano, del inglés (por ejemplo, las palabras jailái, jailaife, de high life o espiche de speech o escrachar de scratch, aunque en el último de los ejemplos la etimología inglesa es dudosa ya que existe en el napolitano la palabra scracciato con el significado de muy desgastado o abollado y que equivale a la italiana normativa schiacciato), del gallego y del portugués, entre otros.
Una vez se informa el Marqués de Monsalud, realiza gestiones en Madrid con su cuñado el Marqués del Socorro y el Disco es adquirido por la Real Academia de la Historia en la cantidad de 27.200 reales. El Disco, que estaba casi partido y abollado, fue restaurado por José Navarro.
El Grafton fue torpedeado en 1917, y aparte de algunos daños menores, el daño se vio confinado al área del bulge, permitiendo al buque llegar a salvo a puerto. El Edgar fue impactado en 1918, y esta vez el daño se limitó al abollado de las placas del viejo buque.
Además en su abollado sombrero veíanse manchas del hollín que el humo de las lámparas deposita en la techumbre de los túneles, lo que indicaba que su cabeza había comprobado prácticamente la solidez de aquellos revestimientos que tan frágiles le habían parecido.
La esperanza de Juan, el tejero, súbitamente, se apagó como vela cuando la soplan; reprimió un suspiro sollozante, una queja furiosa y sorda; alzó la cabeza, y apartándose sin decir palabra, caló el abollado sombrero y desapareció entre el castañar, cuyo ramaje crujió lo mismo que al paso de una fiera...
El sombrero, que, entre paréntesis, me había servido de gorro de dormir, estaba tan arrugado y abollado que hasta a una cazuela vieja y sin asas de un basurero la habría avergonzado la comparación.
El paño de su chaquet caía flojo y desmañado sobre su vasto cuerpo; una camiseta de color le ahorraba la molestia de ocupar el baúl con camisas planchadas; su sombrero, abollado, lucía una capa de polvo a medio estratificar; y como le vi que traía calzados los guantes, comprendí al punto que estaba de excursión, pues Bruck no usa guantes sino para el monte, dado que en la ciudad no hay peligro de estropearse las manos.
Un ángel de alas color de rosa cruza los canteros, se detiene ante la verja del Paraíso, y con los brazos abiertos los recibe al «Justo», un hombre de pueblo, con sombrero abollado, larga barba y garrote.
Sin conocerlo aún amaba al pago, la oficina y los criollos. Al arribar, se encontró con una casucha de ladrillos desnudos que cubrían su rubor tras un escudito abollado.
La alusión a los cascos de la época, en el prólogo de Enrique V, puede considerarse como fantástica, aunque Shakespeare debía ver con frecuencia el casco mismo que en Agincourt aterraba el aire, allí, donde aún cuelga, en las espesas tinieblas de la Abadía de Westminster, junto a la silla de aquel diablillo de la fama y del escudo abollado, guarnecido de un terciopelo azul hecho jirones, con sus lises de oro descolorido; pero el uso de cotas militares en Enrique VI es pura arqueología, pues no se llevaban en el siglo XVI, y la propia cota del rey, con toda seguridad, estaba aún suspendida sobre su tumba en tiempo de Shakespeare, concretamente en la capilla de Saint George, de Windsor.
Las armas lleva abolladas, :que eran de gran pedrería: :la espada lleva hecha sierra :de los golpes que tenía: :el almete de abollado :en la cabeza se hundía: :la cara llevaba hinchada :del trabajo que sufría.
Cada vez que Condorito es masacrado o sufre un accidente, pierde la cresta, en una alusión al popular dicho "Se sacó, o le sacaron la cresta" que se usa para describir un accidente o paliza. También suele terminar con su pico agrietado o abollado.