Ejemplos ?
A este nombre, glorioso en todo el universo, y que ningún hombre consagrado a Dios desconocía ya, por ir unido a cien cuadros místicos, verdaderas maravillas del arte, el rostro pálido del Prior se enrojeció súbitamente, y sus abatidos ojos se clavaron en el semblante del extranjero con tanta veneración como sorpresa.
Grandes los gemidos de sus corazones, de sus vientres, por el alba, la claridad. Allí también sus rostros tuvieron vergüenza; vino una gran aflicción, una gran angustia; fueron abatidos por el dolor.
La desolación de la campaña, la triste humillación de todos nosotros, la usurpación de nuestros bienes y una esclavitud forzosa son los auspicios que nos presenta Portugal; de modo que si hasta aquí éramos infelices, en lo sucesivo es mucho más triste la situación que nos espera y seguramente seremos mucho más abatidos todos los que nos hemos esforzado a cimentar nuestra libertad civil.
Con estas cosas, con que juzgas me atemorizo, me incito, porque tengo gusto de ponerme donde el mismo Sol tiene miedo: que es de abatidos y flojos emprender las cosas seguras: por lo arduo camina la virtud.» ¿Por qué permite Dios que a los varones buenos se les haga algún mal?
Estaban cansados, sedientos y abatidos, cuando al revolver un montecillo, se encontraron con una casita; pero cuando se llegaron a ella, la hallaron cerrada y ausentes sus dueños.
El magistrado que escojáis será sin duda un iris de concordia doméstica, un lazo de fraternidad, un consuelo para los partidos abatidos.
A las ocho de la noche las nubes se abrieron a barlovento y tuvimos la ventaja de que nos iluminara la luna llena, lo cual devolvió el ánimo a nuestros abatidos espíritus.
Nunca en baile se vio tan raro paso; pues hieren los de Escocia solamante, y sólo son los moros abatidos, cual si sólo a morir fueran traídos.
Plutarco, en la Vida de Foción, sumo filósofo y general invencible, dice que, estando Atenas en la postrera ruina por las armas de Filipo, rey de Macedonia, llegó nueva que Filipo era muerto; y como los viles y abatidos consultasen que por la muerte de tan grande enemigo se hiciesen a los dioses sacrificios públicos, alegrías y juegos, Foción, ásperamente, lo estorbó, diciendo era señal de ánimo cobarde y confisión vergonzosa del temor rústico de la república hacer fiestas por la muerte de su enemigo, y reprehendió con unos versos de Homero a Demóstenes, porque habló mal de Alejandro su hijo de Filipo.
Para enfrentar niveles de vida abatidos, vamos a promover nuevas formas sociales de incorporación al trabajo, es decir, programas productivos para elevar el bienestar social y no subsidios indiscriminados que perpetúen la iniquidad; se incluirán acciones de alimentación, de vivienda popular con crédito ágil, de procuración de justicia, de apertura y mejoramiento de espacios educativos, de electrificación de las comunidades, de agua potable, de infraestructura agropecuaria y de salud, de reforestación y programas de inversión recuperable; al participar en este programa, los mexicanos podrán convertir en permanente la solidaridad mostrada ante los terremotos de 1985.
También estas poblaciones han venido lamentando, después del desastre fronterizo, el olvido y la indiferencia de parte de los Poderes Públicos; olvido e indiferencia abiertos como una fosa, en la cual se han sepultado las aspiraciones de la comunidad fronteriza. Abatidos como quedaron estos pueblos, después del golpe de felonía y traición, no llegó como estímulo tonificante la voz estatal, para infundir respeto, ánimos y garantías ciudadanas, transportada en autoridades de espíritu ágil, humanitario y de acción grandiosa en defensa de los intereses del sector patrio.
Su sudor se convirtió en gotas de sangre que caían hasta el suelo.) 45. Después de orar, se levantó y fue hacia donde estaban los discípulos. Pero los halló dormidos, abatidos por la tristeza. 46.