Ejemplos ?
Sólo vuestros techos abandonad y nuestros pasos acompañad, y a lo arduo del monte marchad a la vez.” Obedecen ambos, y con sus bastones aliviados se afanan por sus plantas poner en la larga cuesta.
Entregaos, Eugenia; abandonad todos vuestros sentidos al placer; que sea el único dios de vuestra existencia; es el único al que una joven debe sacrificar todo, y a sus ojos nada debe ser tan sagrado como el placer.
- Silfos invisibles, dejad el cáliz de los entreabiertos lirios y venid en vuestros carros de nácar, a los que vuelan unidas las mariposas. - Larvas de las fuentes, abandonad el lecho de musgo y caed sobre nosotras en menuda lluvia de perlas.