Vicente Espinel

Espinel, Vicente

 
(1550-1624) Escritor y músico español. Buen músico y cantor, añadió la quinta cuerda a la guitarra. Como poeta, dio nueva forma a la décima. Su obra más conocida es la novela picaresca Vida del escudero Marcos de Obregón.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.
Ejemplos ?
Edificio multiusos que alberga la biblioteca municipal Vicente Espinel, sala de exposiciones y distintas oficinas distribuidas en tres plantas.
Al igual que en la Vida del escudero Marcos de Obregón (1618), de Vicente Espinel, otra obra del período de desintegración de la novela picaresca, Alonso, mozo de muchos amos nos presenta una sátira indulgente.
Festival de la Décima La décima es una combinación métrica de diez octosílabos que riman por reglas generales; el primero con el cuarto y el quinto, el segundo con el tercero, el sexto con el séptimo, y el octavo con el noveno. También es conocida como "Espinela", ya que fue el poeta español Vicente Espinel quien la utilizó por primera vez.
Pero los elogios más apasionados son los que lo celebran como el más grande de los sabios de su tiempo en Sevilla: “todo cuanto se puede saber, sabe”, afirmaba Juan de Barahona y Padilla (†1589); “profundo ingenio con saber profundo, / luz y claro esplendor del sacro monte, / ejemplar de las ciencias sin segundo” lo llamaba Vicente Espinel (Diversas rimas, Madrid 1591); el también erudito, de la generación posterior, Porras de la Cámara, en un elogio manuscrito, proclamaba que “no hubo en su tiempo capacidad de ingenio que pudiese abarcar la del suyo, ni saber por mayor ni implícitamente lo que Francisco Pacheco explícita y perfectamente supo”.
a desgracia ha perseguido aun mas allá del sepulcro al Maestro Vicente Espinel; pues nació pobre, no murió rico, y después de su muerte si se ha hecho alguna memoria de su nombre ha sido para zaherirle, ó para tener que defenderle.
En las de la academia del pintor Pacheco, debió de conocer a Velázquez y Alonso Cano —entonces ambos discípulos de Pacheco—; asistían además Andrés García de Céspedes, Vicente Espinel, Francisco de Salinas y diversos teólogos, filósofos, escultores y pintores.
Edición e introducción a Novela picaresca, III: Francisco López de Úbeda (Baltasar Navarrete), Libro de entretenimiento de la pícara Justina; Alonso Jerónimo de Salas Barbadillo: La hija de Celestina, Madrid, Biblioteca Castro, 2007. Novela picaresca, IV. Vicente Espinel, Relaciones de la vida del escudero Marcos de Obregón.
A lo largo de sus obras, se pueden observar diferentes influencias que le pudieron ayudar a componer sus obras, como por ejemplo la Biblia, la mayoría de los textos de lírica española desde la época de los cancioneros hasta inicios del siglo XVII, los clásicos como Ovidio, Platón y Aristóteles, los autores líricos italianos como Petrarca, Boccaccio, y Bembo, y sobre todo las obras de sus amigos como Luis de Montalvo, Vicente Espinel, Lope de Vega y Miguel de Cervantes.
Alonso Jerónimo de Salas Barbadillo, La hija de la Celestina (1612), La ingeniosa Elena (1614), refundición y ampliación de la anterior, El sagaz Estacio y El sutil cordobés Pedro de Urdemalas (1620). Vicente Espinel, Relaciones de la vida del escudero Marcos de Obregón (1618).
Fue hijo de Gonzalo de Quiroga y Fabiana Faxardo y pasó su juventud en Madrid, donde vivieron sus padres y pasó más de diecisiete años, hasta 1624 al menos. Allí conoció y trató a Vicente Espinel, Lope de Vega, Francisco de Quevedo y Pedro Calderón de la Barca.
En los dos últimos años de ese decenio le encontramos como maestro en la Colegiata de Valladolid y luego tras una oscura disputa entre Ávila, que no quiere soltarle y Salamanca que le reclama, abandona secretamente Avila ayudado por el Chantre Juan Sánchez y es nombrado Maestro de Capilla en 1566 en la ciudad de Salamanca coincidiendo con Francisco de Salinas y donde le oye y conoce Vicente Espinel.Tiene un incidente y en 1574 trabaja en la Ciudad Rodrigo donde es maestro de Juan Esquivel de Barahona.
Algo largo es en las églogas, pero nunca lo bueno fue mucho: guárdese con los escogidos. Fue alabado encarecidamente por Cervantes en el Canto de Calíope y Vicente Espinel en su Casa de la Memoria.