Ventura de la Vega

Vega, Ventura de la

 
(1807-65) Poeta y autor dramático español. En su producción no se apartó del neoclasicismo moratiniano adaptado a lo español. Obras: El hombre de mundo (comedia, 1845), Don Fernando de Antequera (drama histórico, 1847) y Jugar con fuego (zarzuela, 1853), entre otras.
Ejemplos ?
En esta época creó, junto con sus condiscípulos y amigos José de Espronceda y Ventura de la Vega, la sociedad secreta Los Numantinos (1823-1825) con el propósito de vengar la muerte del liberal Rafael del Riego y derribar el gobierno absoluto.
El padre de Leonardo se casó de nuevo en 1817 con Micaela Bertrandi, una mujer apenas once años mayor que su hijo, y la familia se trasladó a vivir a la calle de los Estudios, junto al convento de los jesuitas, en cuyo Colegio Imperial de San Isidro probablemente estudió Leonardo las primeras letras, siendo compañero entre otros de Ventura de la Vega y de Juan Eugenio Hartzenbusch.
En estos primeros versos, según Teodosio Fernández, sus influencias predominantes eran los poetas españoles de la época Zorrilla, Campoamor, Núñez de Arce y Ventura de la Vega.
De décadas posteriores son los dramas de Adelardo López de Ayala (Un hombre de estado, 1851, sobre el espectacular ascenso y caída de don Rodrigo Calderón, secretario de Felipe III y mano derecha del Duque de Lerma, y Rioja, 1854); Catilina, (1856), de José María Díaz, entre otras obras; Mariano Roca de Togores, con la pieza de repertorio Doña María de Molina; Tamayo y Baus (Locura de amor, 1835, sobre la pasión de Juana la Loca hacia Felipe el Hermoso), Un drama nuevo, de 1867 y Ventura de la Vega (La muerte de César, de 1865, que fue mal recibida por entenderse como una defensa de la tiranía).
Su creación incluye entre otras obras Y el Mar es todo Amor, las biografías Goya, Julio Romero de Torres, Jesús de Monasterio, Pereda, Vida apasionada de Ataúlfo Argenta, Ventura de la Vega, Santa Casilda, Te voy a contar...
Recomendada por Ventura de la Vega entró como segunda dama en la compañía del Teatro del Príncipe donde debutaba a los dieciocho años con Vida por honra de Hartzenbusch.
Seis meses permaneció en España, visitando por encargo de Felipe Pardo y Aliaga a literatos reconocidos como Bretón de los Herreros y Ventura de la Vega, antiguos compañeros del colegio de San Mateo donde estudiara el inmortal creador del niño Goyito.
Se impuso, pues, la tarea de refundirla y ampliarla en sus carencias sobre lo tocante a España e Hispanoamérica: La finalidad que movía a Mellado era a la vez patriótica y social: Se encargaron de cada sección Juan Eugenio Hartzenbusch (Autores dramáticos), Eugenio de Ochoa (Historia de la literatura española), Manuel Bretón de los Herreros (Historia de la declamación), Ramón Mesonero Romanos (Madrid), Tomás Rodríguez Rubi (Crítica), Pedro de Madrazo (Bellas Artes), Rafael María Baralt (Filología), Ventura de la Vega (Poesía y poetas españoles), Modesto Lafuente (Fr.
Allí, Felipe Pardo estudió bajo la guía de Alberto Lista, en el Colegio de San Mateo; y bajo el amparo de aquel maestro ingresó a la Academia del Mirto, donde alternó con José de Espronceda, Ventura de la Vega y otros escritores notables.
En 1860, la Real Academia de la Lengua Española, a propuesta de sus antiguos compañeros de colegio, Ventura de la Vega, Roca de Togores y Segovia, lo eligió miembro correspondiente, siendo el primer peruano en recibir esta distinción.
Sin estudios superiores, compaginó distintos puestos en la administración pública con colaboraciones periodísticas en el Diario del Pueblo o El Liberal, entre otros, y con el oficio de autor teatral, en el que se inició por influjo de su padre, Ventura de la Vega.
Numerosos autores han hecho referencia a la expresión «noche toledana» en sus obras, aunque con distintos temas, incluyendo Lope de Vega, que escribió una sátira de enredo y simulaciones, La noche toledana (1605), con motivo del nacimiento del príncipe Felipe III de Aragón. Otras obras incluyen Noche toledana (1841), de Ventura de la Vega o Una noche toledana (1870) de Enrique Pérez Escrich.