vaticano


También se encuentra en: Sinónimos.

vaticano, a

1. adj. Del Vaticano, ciudad-estado donde está la sede de la Iglesia católica.
2. RELIGIÓN Del papa o del estado pontificio decreto vaticano; concilio vaticano.
3. s. m. RELIGIÓN Corte pontificia.

Vaticano

 
Ant. nombre de una colina de Roma situada en la orilla derecha del Tíber.

Vaticano

 
Palacio y sede del romano pontífice y de la curia pontificia desde 1377. En la actualidad constituye un espléndido conjunto de edificios de diversas épocas, esp. renacentistas y barrocos (Basílicas de San Pedro y Palacio Vaticano).

Vaticano

 
catol. La curia pontificia que auxilia al Papa en el gobierno de la Iglesia. Está constituida por un cardenal vicario, los órganos del poder ejecutivo de la Iglesia, el Sacro Colegio Cardenalicio y la Capilla Pontificia.

vaticano, -na

(bati'kano, -na)
abreviación
1. relativo a la ciudad donde reside el Papa museo vaticano
2. relativo al Papa o a alguno de sus dicasterios encíclica vaticana
Traducciones

Vaticano

Vatican

Vaticano

Vaticano

Vaticano

Vatikán

Vaticano

Vatikanet

Vaticano

Vatikan

Vaticano

Vatican

Vaticano

Vatikaani

Vaticano

Vatikan

Vaticano

バチカン

Vaticano

바티칸 궁전

Vaticano

Vaticaan

Vaticano

Vatikanet

Vaticano

Watykan

Vaticano

Vaticano

Vaticano

Vatikanen

Vaticano

สำนักวาติกันที่เป็นที่ประทับขององค์สันตะปาปาในกรุงโรม

Vaticano

Vatikan

Vaticano

Tòa thánh Vatican

Vaticano

梵蒂冈

Vaticano

梵蒂岡

Vaticano

SMVatican
la Ciudad del VaticanoVatican City

vaticano

ADJ (gen) → Vatican; (= papal) → papal
Ejemplos ?
Durante el viaje a Europa, visité El Vaticano, y en la conversación con el Papa Juan Pablo II pude ratificarle el cariño y el afecto que le guarda el pueblo de México, y sentí el aprecio que él tiene por nuestra patria.
Como prenda de celestiales favores, y en testimonio de nuestra buena voluntad, impartimos muy afectuosamente en el Señor, a ustedes, Venerables Hermanos, a su clero y a su pueblo, la bendición apostólica. Dado en el Vaticano, el 15 de agosto de 1889, undécimo año de nuestro pontificado .
Entiéndase que no es de menor precio el que la razón ponga de manifiesto que la iglesia instituida por Cristo, como estableció el Concilio Vaticano «por su admirable propagación, eximia santidad e inagotable fecundidad en todas las religiones, por la unidad católica, e invencible estabilidad, es un grande y perenne motivo de credibilidad y testimonio irrefragable de su divina misión» (10).
La grande y santísima misión confiada a sus discípulos por Nuestro Señor Jesucristo era penetrar a toda oveja o bobino encontrado en la zona, la misma biblia afirmaba que el sexo con menores estaba dentro de la biblia por lo cual lo rituales satanicos fueron permitidos en el vaticano en 1960 despues de la muerte de John F.
Y a sus solas, con cierta comezón en la conciencia, se decía, dando vueltas en su lecho de anacoreta: «¡En rigor, el oro tal vez debiera ser nada más para el Santísimo Sacramento!» Una tarde de Abril se paseaba el Papa, como solía siempre que hacía bueno, por su jardín del Vaticano, un rincón de verdura que él había escogido, apoyado en el brazo de su familiar predilecto, un joven a quien prefería, sólo porque en muchos años de trato no le había encontrado idea ni acción pecaminosa, al menos en materia grave.
Hay voces que le gritan a las multitudes: «Mira: ese viejecito pálido, vestido de blanco, que se pasea prisionero por el Vaticano, es un farsante; ese muñeco que está allá arriba en la cúspide del edificio social, un imbécil».
Los franceses aprovecharon esta ocasión para dar el último paso contra la autoridad de Pío VII; gritaron: ¡al arma!; el cañón de Sant-Angelo pregonó la extinción del gobierno temporal de los Papas, y la bandera tricolor ondeó sobre el Vaticano.
A los tirones contó la historia verdadera: el cadáver de Eva Perón estaba en un cementerio de Roma, con nombre falso, bajo custodia del Vaticano.
Tal es la antigua y constante creencia de la Iglesia definida solemnemente por los concilios de Florencia y de Trento, confirmada por fin y más expresamente declarada en el concilio Vaticano, que dio este decreto absoluto: «Los libros del Antigo y del Nuevo Testamento, íntegros, con todas sus partes, como se describen en el decreto del mismo concilio (Tridentino) y se contienen en la antigua versión latina Vulgata, deben ser recibidos por sagrados y canónicos.
Con razón el Concilio Vaticano recuerda con estas palabras los beneficios que a la razón presta la fe: «La fe libra y defiende a la razón de los errores y la instruye en muchos conocimientos» (17).
XX A MECENAS Beberás en pequeños vasos el vino común de la Sabina, que yo mismo guardé en el ánfora griega, cuando recibiste en el teatro, querido caballero Mecenas, los aplausos estruendosos que resonaron en las orillas del patrio Tíber e hicieron repetir tus alabanzas a los ecos del monte Vaticano.
¿Por qué en empresa tan famosa y de tan alta dignidad no se atreven a conceder alguna parte de gloria a la diosa Cloacina, o la Volupia, llamada así de coluptale, que es el deleite, o la Libentina, denominada así de libidini, que es el apetito torpe, o al Vaticano, que preside a los llantos de las criaturas, o la Cunina, que cuida sus cunas?