Trebujena

Trebujena

 
Mun. de la prov. española de Cádiz; 6 919 h.
Ejemplos ?
Sin un ochavo no se hace un real. Es como el cura de Trebujena, que se murió de sentir penas ajenas. Se ha criado tan sujeta como un cerrojo.
- exclamó el señor Frasquito el Trebujena acercándose al banco, donde aquél hacia correr la garlopa, con nerviosa ligereza, sobre un grueso listón de pino del que arrancaba muchas y rizadísimas virutas.
Y esto lo dijo el Trebujena, como si en lugar de un favor estuviese haciendo un disfavor a Cayetano, el cual como, gracias a los muchos años que llevaba en el taller, sabíase de memoria que el Trebujena ocultaba, bajo una superficie un tantico sin pulimentar, un corazón repleto de generosidades e hidalgulas, le repuso, a la vez que limpiaba de virutas la cuchilla de la garlopa: -No, ¿pa qué me voy a dir?, esto ya se irá pasando.
-Vaya, ¡y tan posible! ¿Se acuerda usté de cuando yo estaba en la zapatería del Trebujena? -Pos no me he de acordar, si eras tú el que me jacía siempre mis remontas; pos si tenías tú unas manos pa aquello que eran dos proijios.
¿Qué me va ni qué me viene en este fregado para meterme a contradecir la popular creencia? Yo no he de ser como el cura de Trebujena, a quien mataron penas, no propias, sino ajenas.
-¿Qué? ¿te duele a tí también la cabeza? - le preguntó, deteniéndose a su lado y mirándole irónicamente el Trebujena. -¿A mí? - repúsole Joseíto, mirándole con extrañeza, y después - no, señó, a mí no me duele naita - continuó con acento ligeramente desabrido.
CÁDIZ: CAMPIÑA DE CÁDIZ: Algar, Arcos de la Frontera, Bornos, Espera, Jerez de la Frontera, Puerto de Santa María (El), Trebujena, Villamartín, San José del Valle.
Quedó en silencio el señor Paco, y tras algunos instantes de vacilación, volvió la espalda y alejóse lentamente del Clavicordio, el cual murmuró, no sin hacer previamente una mueca de disgusto: -¡Cámara, y qué engurruñao que tiéen a veces el corazón jasta los que la pintan de tan garboso corno la pinta el maestro Trebujena!
Miró con expresión de reproche a su compañero el muchacho, y -¿Quién ha sío el que le ha contao a usté las cosas que a mi me pasan? - preguntó al Trebujena, sonrojándose ligeramente, y mirando al solayo a su compañero.
Inclinó éste los ojos al suelo para no ver brillar de nuevo el reproche en los ojos de su amigo, y -No lo mires asín - continuó el Trebujena encarándose con Cayetano -, que lo que Joseíto se merece es que le dés un beso en cá pómulo; que el pobre estaba aquel día por mo de tí, que jacía la barba y si me lo dijo, fue porque el pobre hubiera dado un ala del corazón por no dejarte a ti aquel día en tan malilla postura.
El entorno comparte el paisaje de zona de campiña, asentada sobre cerros de tierras albarizas, con los terrenos de marismas en los seis kilómetros que el río Guadalquivir recorre en el término municipal. Trebujena pertenece oficialmente a la comarca de la costa noroeste de Cádiz, del Bajo Guadalquivir y de las Marismas del Guadalquivir.
Estos nombres por los que fue conocida Trebujena, son de raíz fenicia, griega, latina, árabe y castellana. Una posible raíz etimológica de Trebujena podría derivar de la onomástica latina Trebecio, cuya propiedad -fundus- recibiría el nombre de Trebeciana de donde fácilmente derivara Trebujena.