Tláloc

Tláloc

 
mit. Divinidad olmeca de las lluvias y del rayo que pasó más tarde a los aztecas.
Ejemplos ?
Por lo que el binomio TLALOC-QUETZALCÓATL fue transformado a TLÁLOC- HUITZILOPOCHTLI (filosóficamente se cambió de ‘LA VIDA ESPIRITUAL al concepto de la VIDA MATERIAL’).
Lo cierto es que Tláloc y Quetzalcóatl, aparecen en todas las culturas del Anáhuac, con otros nombres, con otra iconografía pero con los mismos valores filosóficos.
Y con ello, bien que sabían, hijitos míos, los más pequeños, mis piedrecitas de jade, mis plumitas de blancas garzas, que se rendiría la más preciosa y debida gratitud a todo lo existente: Gratitud a la lluvia y al agua que fecunda y purifica: TLALOCTLI, TLÁLOC, y que cuando permanece en la tierra como lagos, como ríos, como manantiales, como cascadas, como lagunas, como mares, parece que la viste con una linda falda azul-verde de jades maravillosos y mágicos: CHALCHIUTLICUE.
Existían como siempre han existido los hombres comunes o pueblo que tenían una religión en la que de manera sencilla se difundía el conocimiento y la sabiduría a los campesinos y artesanos. En ésta religión Mesoamericana existían dos figuras fundamentales, una era Quetzalcóatl y la otra Tláloc.
El primero como responsable del desarrollo espiritual y el segundo como el responsable del fenómeno de la vida. Tláloc y Quetzalcóatl ya están presentes aquí desde el período PRECLASICO con los Olmecas, cobra toda su fuerza en el clásico con la llamada cultura TOLTECA y aún se mantienen en el período del postclásico con los aztecas, aunque con transformaciones substanciales que más adelante veremos.
Hoy tus puntos cardinales son agoreros grises de mecanos desolados que no encuentran su gemelo, como yo; para siempre de su coatli separados, como yo. Ciudad, qué desolado camino me ha quedado para conocerte, -solitario- y aún así, llorón en pena, -sensiblero Tláloc- quererte.
Tláloc y Quetzalcóatl eran símbolos manifiestos de una compleja concepción y percepción del mundo y de la vida del México antiguo.
En efecto, mientras los aztecas desarrollaban su ideología imperialista-militar-materialista, representada en la dualidad Tláloc-Huitzilopochtli, muchos otros pueblos como los mayas, purépechas, tepanecas entre otros mantenían la antigua dualidad Tláloc-Quetzalcóatl, que aún se manifestaba en algunos de los pueblos de la llamada triple alianza, ya que los texcocanos por influencia de Netzahualcóyotl se mantuvieron fieles a la antigua doctrina tolteca.
De ellos los más importantes son la meseta donde se asienta Parres, en Tlalpan; y el valle de Milpa Alta, que sube desde San Antonio Tecómitl hasta San Pedro Atocpan, entre las faldas de los volcanes Teuhtli y Tláloc.
En el primer caso, los hallazgos más significativos son los cinco braseros ceremoniales encontrados en los campos de cultivo de San Pedro Tláhuac en 1995. Representan a Chicomecóatl, Tonacatecuhtli, Tonacacíhuatl, Tláloc y Chalchiuhtlicue.
Carmen Serdán) Foráneo regular expreso Transportes Tepetitla (Centro) – Nativitas, Tlaxcala Interestatal Puebla – Tlaxcala Transportes Tepetitla (Centro) – Tepetitla de Lardizábal, Tlaxcala Interestatal Puebla – Tlaxcala UTO Transportes (Central San Lucas) – Tláloc – Atotonilco Foráneo exclusivo martes La fisonomía de la ciudad de San Martín Texmelucan se encuentra muy relacionada con las vías de comunicación terrestres, puesto que ha sido en forma paralela a éstas que la población se ha asentado, lo que ha originado un trazado muy irregular de la ciudad.
Así tenemos en el Monte Tláloc especies como el oyamel, encino, y otras coníferas, aunque no en cantidad suficiente para una explotación importante.