Tirso de Molina

Tirso de Molina

 
(1584-1648) Seudónimo de Fray Gabriel Téllez, dramaturgo español. Su teatro tiene aspectos muy peculiares: la caracterización psicológica, la magistral creación de personajes femeninos y el elemento humorístico. Las principales comedias que han llegado hasta nosotros son: La prudencia en la mujer (impresa en 1634); El vergonzoso en palacio (impresa en 1624); La gallega Mari-Hernández (1627), Don Gil de las calzas verdes (1635); Marta la piadosa (1635) y El burlador de Sevilla y convidado de piedra (1630), en la que aparece por vez primera el personaje de «Don Juan».
Ejemplos ?
En mi espera, eso tan parecido al vicioso naipe solitario, jamás perdí la esperanza, aunque a veces la vi tan huidiza como una liebre en campo abierto y, en los instantes de mayor desconcierto e impaciencia, en las pausas que alimentaban de aire la desesperanza e incluso el estupor, siempre busqué cobijo a la sombra de Tirso de Molina y de Antonio Machado, aquellos dos hábiles prestidigitadores de la palabra cuando, prestando oídos al saber popular, decían que el que espera, desespera: ¡qué verdad tan verdadera!
En la pléyade de poetas del siglo XVII, siglo que produjo a Cervantes, Calderón, Lope, Quevedo, Tirso de Molina, Alarcón y Moreto, el príncipe de Esquilache es uno de los más notables, si no por la grandeza de la idea, por la lozanía y corrección de la forma.
Sus obras dramáticas se han perdido, salvo su tragedia en cuatro actos, con interesante prólogo, Los amantes (Valencia: Viuda de Pedro de Huete, 1581), primera de una larga serie de obras dramáticas (Tirso de Molina, Juan Pérez de Montalbán y Juan Eugenio Hartzenbusch) que tomó por asunto la historia de los Amantes de Teruel.
Trató además el tema de Los amantes de Teruel, un tema de Boccaccio ya utilizado por Andrés Rey de Artieda y que lo sería después también por Tirso de Molina; adaptó al teatro varias obras famosas, como La gitanilla de Miguel de Cervantes y las Etiópicas de Heliodoro a través de la traducción de Fernando de Mena con el titulo de Los hijos de la fortuna, Teágenes y Cariclea y escribió pane lucrando comedias de varios ingenios, sobre todo con Pedro Calderón de la Barca Cultivó también el auto sacramental con piezas como Las formas de Alcalá (h.
El siglo más característico del barroco literario español es el XVII, en el que alcanzan su cénit prosistas como Baltasar Gracián y Francisco de Quevedo, dramaturgos como Lope de Vega, Tirso de Molina, Calderón de la Barca y Juan Ruiz de Alarcón o la producción poética de los citados Quevedo, Lope de Vega y Góngora.
Montalbán estudió Filosofía y alcanzó el grado de bachiller; se doctoró después en Teología en Alcalá de Henares (1625), el mismo año en que tomó las órdenes mayores; por esos años fue capellán de la iglesia de San Juan de Ocaña y, por la profesión del padre, trató desde muy joven a escritores como Pedro Calderón de la Barca, Tirso de Molina y Francisco de Medrano, de quienes fue amigo.
Entre ellas cabe destacar La inocente sangre (1623), de Lope de Vega; La prudencia en la mujer (1634), de Tirso de Molina; y también Antonio Machado se hizo eco del suceso.
El Barroco español ofreció una obra maestra del humor en Don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes y en la comedia de Lope de Vega, uno de cuyos personajes constantes es la figura del donaire o gracioso, anticipado en el siglo XVI por los bobos del teatro de Juan del Encina y los pasos de Lope de Rueda; tienen especialmente éxito por su vis cómica las comedias de Tirso de Molina y Pedro Calderón de la Barca; Francisco de Quevedo destacó también por sus juegos de ingenio y sus epigramas y sátiras, aunque en este último género no le quedó en zaga el Conde de Villamediana.
Este edificio, de estilo modernista con fachada en tonos amarillentos y medallones de diversos dramaturgos españoles (Leandro Fernández de Moratín, Calderón de la Barca, Lope de Vega y Tirso de Molina) fue construido en 1875 por iniciativa popular y ejerció como teatro y casino municipal hasta la Guerra Civil (1936-1939), momento en el que el edificio pasa a ser empleado como almacén y otros malos usos.
Así, en Recoletos se colocaron las estatuas de San Isidoro de Sevilla, Alfonso X el Sabio, Juan Luis Vives, Antonio de Nebrija, Lope de Vega y Miguel de Cervantes, además de once medallones con bustos de Fray Luis de León, Pedro Calderón de la Barca, Francisco de Quevedo, Juan de Mariana, Nicolás Antonio, Tirso de Molina, Antonio Agustín, Santa Teresa de Jesús, Benito Arias Montano, Diego Hurtado de Mendoza y Garcilaso de la Vega.
A los treinta y tres años le atacó una larga enfermedad que le permitió sin embargo concluir la comedia El encanto en la hermosura, que anduvo un tiempo confundida entre las obras de Tirso de Molina, y murió «extenuado y atrófico» el 29 de noviembre de 1675.
Trata el tema del célebre burlador de Sevilla, escrito antes por Tirso de Molina (siglo XVII) y por otros autores nacionales y extranjeros.