Tetuán

Tetuán (Tétouan)

 
Prov. del N. de Marruecos, entre el Atlántico (O) y el Mediterráneo (E), junto a Gibraltar (N); 6 025 km2 y 800 000 h. Cap., la c. homónima (199 615 h). Agricultura. Ganadería. Pesca. Manufactura del tabaco y del cuero. Fue cap. del Marruecos español hasta 1956 en que pasó al Estado de Marruecos.
Traducciones

Tetuán

تطوان

Tetuán

Tétouan
Ejemplos ?
Hay allí grandes estadistas, grandes pensadores, grandes generales, grandes partidos, grandes aprestos, grandes luchas: nuestro ejército en Tetuán combate con los moros lo mismo que en tiempo de Gonzalo de Córdoba; en busca del Norte enemigo hienden la espalda del mar nuestras carenas, como en tiempos de Felipe II; Pereda es Hurtado de Mendoza, y en Echegaray retoña Calderón.
A bien que estoy en tierra de barberos.» La historia fue en Tetuán, y todo el día La barberil guitarra se sentía, El Chivo fue, guiado de su tono, A la tienda de un mono, Barberillo afamado, Que afeitó al señorito de contado.
Por esto, las noches se recogen a unas torres de la marina, y tienen sus atajadores y centinelas, en confianza de cuyos ojos cierran ellos los suyos, puesto que tal vez ha sucedido que centinelas y atajadores, pícaros, mayorales, barcos y redes, con toda la turbamulta que allí se ocupa, han anochecido en España y amanecido en Tetuán.
Servía a la bailarina una criada de color de chocolate, con la luna y las estrellas tatuadas en la frente, en las mejillas, en el dorso de las manos y en los talones. ¿Por qué Rahutia había vuelto a Tetuán?
Es del amor mandadera, mas su mayor interés sólo se funda en que es tan grandísima hechicera, que a un hombre desde Carmona 20 le puso en el Preste Juan; y otro trajo de Tetuán, como pudiera una mona.
l era muy amigo de otro hombre que atendía el surtidor de nafta, estratégicamente ubicado a la salida del camino que conduce de Tánger a Tetuán.
Pero advirtiendo con ojos de piedad que hay tres géneros de gentes en esta república tan sumamente miserables, que no pueden vivir sin los tales poetas, como son ciegos, farsantes y sacristanes, permitimos que haya algunos oficiales desta corte conocidos, los cuales tengan carta de examen del cacique que fuere en aquellas partes; limitando a los de las comedias a que no acaben en casamientos, ni hagan las trazas con papeles y bandos, y a los de ciegos que no sucedan los casos en Tetuán y que para decir la presente obra no digan zozobrar y a los de villancicos que jueguen del vocablo ni metan más en ellos a Gil, ni a Pascual, porque se quejan, ni hagan pensamientos de tornillo que, mudando el nombre se vuelvan a todas las fiestas.
5.° La columna del comandante Cabalote permanecerá desde las cuatro de la mañana en la plaza del Mercado, y la del teniente coronel Plaza, en la de Tetuán, frente a la Capitanía General, dispuestas las dos columnas a reforzar los puntos que se les mande.
Así el amor las priva, que fue en la estimativa conocido del natural sentido; y si por opinión crítico alguno tiene que amor tan loco no puede haber en animal ninguno, váyase poco a poco al africano Tetuán, adonde verá cómo, a los árboles trepando ésta del hombre semejanza propia, de que hay allí gran copia, ya sale con el hijo, ya se esconde, y a los que van o vienen caminando, con risa de monesco regocijo, muestra el peloso hijo.
Ella no se encadenaría jamás a nadie. Pero después de siete años volvió a Tetuán, a vivir en la entrada de la plazuela de la calle de Attarin del Suk el Fuki.
El Cardenal Tavera, el mismo que labró el magnífico hospicio que se halla en la entrada de Toledo, le dio medios para emprender el sexto viaje. Le hallamos, pues, en Ceuta y de allí caminando a Tetuán.
Finalmente llegó a un jardín cuyos "parterres" desbordaban sobre las antiguas murallas, saltó un pequeño parapeto, bajó por una escalerilla, pasó frente a un soldado español, y se encontró en la calle negra que conduce a los montes. Con rápidos pasos se internó en la sombra de África. Y así fue como Rahutia, la bailarina, desapareció de Tetuán.