Tesalónica

Tesalónica (Thessalonica)

 
C. del N de Grecia, ant. Salonika, en Macedonia, cap. del nomos homónimo (3 683 km 2 y 871 580 h), en el extremo NO de la Calcídica, junto al golfo de su nombre, segunda c. y puerto del país; 377 951 h. Anexionada a Grecia en 1913.
Ejemplos ?
Se estima que en el momento de su conquista por los turcos la población de la capital estaba en torno a los 50 000 habitantes, y la de la segunda ciudad del Imperio, Tesalónica, alrededor de los 30 000.
El hesicasmo defendía el recogimiento interior, el silencio y la contemplación como medios de acercamiento a Dios, y se difundió sobre todo por las comunidades monásticas. Su máximo representante fue Gregorio Palamás, monje de Athos que llegaría a ser arzobispo de Tesalónica.
Teodosio I el Grande había convertido el cristianismo en religión de Estado por el Edicto de Tesalónica de 380, imponiendo la ortodoxia nicena.
En la segunda mitad del siglo IX, los monjes de Tesalónica Cirilo y Metodio fueron enviados a evangelizar Moravia a petición de su monarca, Ratislav I.
En el siglo siguiente, tras la pérdida de Siria, Palestina, Egipto y Cartago, solo quedaron dos grandes ciudades en el Imperio: la capital y Tesalónica.
Quedaron bajo su poder Roxana, la viuda de Alejandro, y su hijo Alejandro IV, y prohibió tratarlos como personas reales. Se casó con Tesalónica, hermanastra de Alejandro Magno, conmemora este enlace la ciudad de Tesalónica, en el año 316 a.
Tuvo tres hijos que llegaron a ser unos reyes efímeros (incluso alguno sólo fue rey de nombre): Alejandro V, Filipo IV y Antípatro II. Antípatro mató a su propia madre Tesalónica por tener demasiado amor hacia Alejandro.
Le acompañaban Sópatros, hijo de Pirro, de Berea; Aristarco y Segundo, de Tesalónica; Gayo, de Doberes, y Timoteo; Tíquico y Trófimo, de Asia.
Subimos a una nave de Adramitio, que iba a partir hacia las costas de Asia, y nos hicimos a la mar. Estaba con nosotros Aristarco, macedonio de Tesalónica.
11. Estos eran de un natural mejor que los de Tesalónica, y aceptaron la palabra de todo corazón. Diariamente examinaban las Escrituras para ver si las cosas eran así.
El estoico Libanio fue uno de estos hombres raros, que celebró al bravo y clemente Juliano delante de Teodosio, el asesino de los habitantes de Tesalónica: pero le Beau y la Bleterie tiemblan de alabarlo delante de los sacristanes de su parroquia.
1. Atravesando Anfípolis y Apolonia llegaron a Tesalónica, donde los judíos tenían una sinagoga. 2. Pablo, según su costumbre, se dirigió a ellos y durante tres sábados discutió con ellos basándose en las Escrituras, 3.