Ejemplos ?
a batalla de Cannas (o Cannæ) tuvo lugar el 2 de agosto del año, entre el ejército púnico, comandado por Aníbal Barca, y las tropas romanas, dirigidas por los cónsules Cayo Terencio Varrón y Lucio Emilio Paulo, en el marco de la Segunda Guerra Púnica.
Desde las autoridades se hizo principal responsable del supuesto complot a Estanislao Ngune Beohli y a un grupo llamado Cruzada de Liberación de Guinea Ecuatorial por Cristo, señalándose como sus colaboradores a Pelagio Mba, Antonio Edjo, Lucas Ondo Micha, Manuel Ncogo Eyui, Expedito Rafael Momo Bocara, Manuel Combe Madje, Lorenzo May, Ricardo Mba Mangue, Terencio Borico, Patricio Meco Nguema y Felipe Aseko, todos ellos juzgados por un Tribunal Militar Popular presidido por Fortunato Okenve Mituy y condenados a muerte (menos tres de ellos, con penas de entre 17 y 29 años de prisión).
El origen de la temática de los fabliaux ha sido muy discutido; para unos, procede de la literatura oriental, teniendo en cuenta que sus autores no eran ignorantes sino escritores cultos; para otros, los temas proceden de la comedia elegíaca latina (este tipo de comedia volvió a tratar los viejos temas del teatro romano, especialmente la comedia latina de Terencio), la cual tuvo especial éxito en Francia en el siglo XII.
Y si hubiere alguno que tenga osadía a confesar que quiere ser Mecenas y no Régulo, este tal, aunque lo disimule, sin duda quisiera más ser Terencio.
Asdrúbal Bustamante Granda. VICEPRESIDENTE Dr. Milton Terencio Duarte Elizalde. SECRETARIO Prof. Arturo Urbano Guerrero Elizalde.
Si es indispensable para que una sinfonía sea buena que nos fastidie, o que aprendamos antes a no fastidiarnos para hallarla buena, renunciamos generosamente a la calidad de músicos por conservar la de hombres, diciendo con Terencio: Homo sum et nihil humani a me alienum puto .
Verdad es que yo he escrito algunas veces siguiendo el arte que conocen pocos, mas luego que salir por otra parte veo los monstruos de apariencias llenos adonde acude el vulgo y las mujeres que este triste ejercicio canonizan, a aquel hábito bárbaro me vuelvo, y cuando he de escribir una comedia, encierro los preceptos con seis llaves, saco a Terencio y Plauto de mi estudio para que no me den voces, que suele dar gritos la verdad en libros mudos, y escribo por el arte que inventaron los que el vulgar aplauso pretendieron porque como las paga el vulgo, es justo hablarle en necio para darle gusto.
Los coros fueron los primeros luego de las figuras se introdujo el número, pero Menandro a quién siguió Terencio por enfadosos despreció los coros.
Entre todos se distingue Moratín: nótese cómo en El médico a palos españoliza una comedia, producción no sólo de otro país, pero hasta de una época muy anterior; hace con ella el mismo trabajo que Molière había hecho con Terencio y Plauto, y que Plauto y Terencio habían hecho sobre Menandro.
Así se cuenta que Bretón de los Herreros, pocos días después de estrenarse una de sus mejores comedias, y cuando ya había conquistado el título de Terencio español, estaba muy triste, y notándolo un amigo suyo, le reconvino, preguntándole la causa.
ESTUDIOS liberales decia aquel gran maestro de la libertad, Tácito: FAZ liberal, ó cara de hombre libre, dice por grande elogio Terencio que tenia no sé que hombre de baja suerte.
Pero demos que viva como quiere, porque se hizo fuerza y mandó a sí mismo el no querer lo que no puede y querer lo que puede, como lo dice Terencio: «Supuesto que no puedes hacer lo que quieres, ¿te importa querer lo que puedes?; ¿acaso será bienaventurado, porque con paciencia sufra su miseria?