Teopompo

Teopompo (Théopompos)

 
(s. VIII a C) Rey legendario de Esparta a quien se debe el aumento de poder de los éforos.
Ejemplos ?
Empezó por perseguir a los novacianos, a pesar del edicto de tolerancia que había promulgado hacia ellos Teodosio el Grande en 381. Se apoderó de todos sus objetos sagrados, y quitó al obispo novaciano Teopompo todas sus posesiones.
Al parecer el templo de Apolo estaba rodeado por un bosque de laureles, y en el relato de Teopompo se menciona también un laurel de bronce que probablemente formaba parte de la misma estatua del dios.
Su obra más importante son las Filípicas, conocida por los numerosos fragmentos en obras de otros autores. Teopompo fue el primer historiador que apreció el agotamiento de las tesis de Tucídides y el cambio de escenario por el acceso al poder de Filipo de Macedonia, desapareciendo la principal lucha entre Esparta y Atenas.
De la mayoría de los historiadores solo se conservan fragmentos en otros autores, en ocasiones sin señalar claramente su origen. Se ha perdido la obra de autores como Hecateo de Mileto, Ctesias, Éforo, Teopompo y un largo etcétera.
La identidad del autor de estos papiros no está clara, aunque para muchos investigadores podría tratarse de un tal Cratipo de Atenas. También se piensa en Teopompo, aparte de otras opciones menos plausibles como Éforo de Cime, Androción, Anaxímenes o Démaco.
De su obra más temprana, las Helénicas, apenas quedan fragmentos. Es una continuación de la obra de Tucídides, considerada de poca importancia y propia de la maduración como autor de Teopompo.
En este contexto quedan los trabajos históricos de Platón en los que desdibuja la separación entre realidad y mito, inventando incluso toda una región como la Atlántida. Otros historiadores de este siglo son Teopompo, Éforo, Ctesias y los atidógrafos.
Jenofonte no fue el único continuador de la obra de Tucídides. Además de unas Helénicas poco conocidas de Teopompo, destacan las denominadas Helénicas de Oxirrinco.
Tucídides creía que la única historia verdadera era la que trataba de política y guerras. Este criterio perduró en los siguientes historiadores, ya sea Jenofonte, Teopompo o Polibio.
Según él mismo, sus fuentes habrían sido, especialmente: La Historia de la guerra del Peloponeso de Tucídides. Las Helénicas y las Filípicas de Teopompo.
En la Carta de Aristeas, se menciona que dos autores del siglo IV a.C., Teopompo y Teodectes, intentaron incorporar a sus escritos pasajes de las leyes sagradas judías.
La serie se inicia cronológicamente con tres santos ficticios, San Eutropio, San Teopompo y San Exuperancio, personajes cuya creación es resultado del intento de retrotraer hasta los comienzos de la era cristiana los orígenes de la población.