Ejemplos ?
general Manuel Ávila Camacho; justificadas en las circunstancias de la Segunda Guerra Mundial, totalmente superadas en nuestros días.
El término "Estados enemigos" empleado en el párrafo 1 de este Artículo se aplica a todo Estado que durante la segunda guerra mundial haya sido enemigo de cualquiera de los signatarios de esta Carta.
territorios actualmente bajo mandato; :b. territorios que, como resultado de la segunda guerra mundial, fueren segregados de Estados enemigos, y :c.
Sin duda ustedes leyeron hace unos cuantos días que Brezhnev afirmó que, desde la Segunda Guerra Mundial, nunca había estado tan cercana la tercera conflagración universal.
Sus programas económicos lanzaron el país a su mas larga expansión sostenida desde la Segunda Guerra Mundial; antes de su muerte, él dejó planes para un asalto masivo a los persistentes bolsillos de la privacion y de la pobreza.
No concebíamos cómo era posible que Inglaterra, un país que había tenido que soportar los primeros bombardeos masivos durante la Segunda Guerra Mundial, un país que se ganó las simpatías y la admiración del mundo por su resistencia frente a los ataques de la aviación alemana, un país que vio tantas manzanas de casas destruidas en Londres y en Coventry, un país que vio tantos niños y mujeres víctimas de los criminales bombardeos, permitiese tranquilamente que las fábricas de armas inglesas abasteciesen a un dictador sanguinario y cruel, precisamente en los días finales de su régimen.
Estas dos publicaciones tratan la historia de la penetración británica del tráfico cifrado alemán durante la segunda guerra mundial y la extraordinaria capacidad desarrollada por los medios ingleses de contrainteligencia, para el conocimiento anticipado de la situación de su enemigo, y para el velo y engaño de sus propias acciones.
Pero mucho antes de que concluyera la Segunda Guerra Mundial, había echado raíces el impulso hacia el /reconocimiento mundial de los derechos humanos -- en la Carta del Atlántico de 1941, que detallaba el derecho a la libertad y la democracia y, unos pocos meses antes, en el discurso de las Cuatro Libertades (ser libres para expresarse, ser libres para practicar una religión, estar libres de la necesidad y estar libres del temor) que el presidente Franklin Roosevelt pronunció ante el Congreso de Estados Unidos.
Pero mucho antes de que concluyera la Segunda Guerra Mundial, había echado raíces el impulso hacia el reconocimiento mundial de los derechos humanos -- en la Carta del Atlántico de 1941, que detallaba el derecho a la libertad y la democracia y, unos pocos meses antes, en el discurso de las Cuatro Libertades (ser libres para expresarse, ser libres para practicar una religión, estar libres de la necesidad y estar libres del temor) que el presidente Franklin Roosevelt pronunció ante el Congreso de Estados Unidos.
En el período que siguió a la Segunda Guerra Mundial, los procesos de Nuremberg establecieron con firmeza el precedente de que los violadores de los derechos humanos deben ser juzgados por sus crímenes, inclusive los líderes políticos que libran una guerra de agresión, y que debe haber mecanismos claros y precisos para ocuparse de los culpables de crímenes contra los derechos humanos, inclusive los crímenes de guerra, particularmente aquellos que se cometen en escala masiva.
Le recuerdo a lo que no lo recuerden, que el 15 de agosto, luego de Nagasaki e Hiroshima, recién se rindió el Imperio del Japón después de la Segunda Guerra Mundial.
Seguir aferrándose a posiciones que surgieron del siglo XIX o con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial, en un mundo donde los que amenazan verdaderamente no están sentados ni en el Consejo de Seguridad y ni siquiera muchos se integran.