Sabina


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sabina

(Del lat. sabina.)
1. s. f. BOTÁNICA Planta arbustiva de hojas pequeñas y casi cilíndricas, con bayas globulares de color negro o rojizo.
2. sabina albar BOTÁNICA Planta arbustiva cupresácea con la corteza clara.
3. sabina rastrera BOTÁNICA Especie muy ramosa de hojas pequeñas adheridas a la rama, que despide un olor muy fuerte.
NOTA: Nombre científico: (Juniperus phoenicea.)

sabina

 
f. bot. Nombre de varias especies de la familia cupresáceas del género Juniperus. Se caracterizan por tener las hojas reducidas a escamas y producir frutos globulares.
Sinónimos

sabina

sustantivo femenino
Traducciones

Sabina

sabina
Ejemplos ?
Páginas de geografía errabunda (1965) Viaje al Pirineo de Lérida (1965) Madrid (1966) Barcelona (1970) Nuevo viaje a la Alcarria (1986) Galicia (1990) = María Sabina (1967) Homenaje a El Bosco I.
Inocencio VI sucesor de Clemente le continuó el mismo honor de su Legado, le dió el Obispado de Santa Sabina en 1354; y convencido del valor, prudencia y virtud que había manifestado sirviendo al Rey D.
Además de haber sostenido á sus expensas la guerra de Arimino, renunció el opulento Arzobispado de Toledo luego que fue elevado á la Púrpura, ó mas bien á la Iglesia de Santa Sabina, diciendo, que no le era lícito retener una esposa á quien no podia servir .
Me basta con mi lira y la vena benigna de mi inspiración; aunque pobre, los ricos solicitan mi amistad; no importuno con exigencias a los dioses, ni reclamo nuevas mercedes de mi poderoso amigo, pues me juzgo bastante feliz con mis tierras de Sabina.
En esta suposición, el que suscribe cree que al contestar á la Diputación provincial de Ávila, después de copiar el párrafo anterior, pueden remitírselo los cuatro catálogos ó grupos siguientes: Primer grupo SANTOS San Segundo, Apóstol de Ávila. San Vicente de Ávila, mártir. Santas Sabina y Cristeta, mártires. San Pedro del Barco.
Le lloraba como perdido su esposa, cuando la regia Juno a Iris, que hasta Hersilia descienda por su senda curva 830 le impera, y que a la viuda sus mandados así le refiera: “Oh de la latina, oh de la gente sabina, matrona, la principal honra, dignísima de tan gran varón de haber sido antes la esposa, ahora de serlo de Quirino, detén tus llantos y si el cuidado tuyo el de ver 835 a tu esposo es, conmigo de guía al bosque ven que en el collado de Quirino verdea y al templo del romano rey da sombra.” Obedece, y a la tierra bajando por sus arcos pintos, a Hersilia compele con las ordenadas palabras Iris.
Sepulti urbibus in suis. Las Santas Sabina y Cristeta, hermanas de San Vicente, deben figurar en una línea. El nombre de Santa Barbada, respetando el culto, como es justo, no puede recomendarlo la Academia después de lo que sobre este punto han dicho los críticos sobre la tradición de la Wilgefortis de Alemania, ó sea la mujer barbada milagrosamente, que ya calificó nuestro malogrado compañero el Sr.
, Traducción de Ana Pérez Vega - - - - - - - - - - - - - - - Se busca entre tanto quien los pesos de tan gran mole sostenga, y a tan gran rey pueda suceder: destina para el mando, prenunciadora de la verdad, la Fama al brillante Numa. No él bastante conocer los ritos de la gente sabina considera.
¡Y qué placer si la púdica esposa cuida por su parte de la casa y los tiernos hijos, cual la Sabina o la mujer del recio habitante de Apulia, tostada por el sol, y con leños secos enciende el hogar a la llegada del varón fatigado, encierra en la urdimbre de zarzas las cabras triscadoras, ordeña sus ubres llenas, saca de la tinaja vino mulso de aquel año y le adereza la mesa con viandas no compradas!
Pues si los mármoles de Frigia, los mantos de púrpura más resplandecientes que la luz, las copas de Falerno o los perfumes de Aquémenes no libran de angustias al poderoso, ¿a qué someterme a las exigencias del fausto y edificar atrios suntuosos con pórticos que exciten la envidia? ¿A qué iré a trocar el valle de Sabina por riquezas que sean mi tormento?
Los señores don Agustín, don Ángel y don Agustín Cosme de Iturbide, prometen por sí, por doña Sabina y por su descendencia legítima, no volver nunca al Imperio sin previa autorización del Soberano o su legítima Regencia.
mandará entregar por la Caja Central del Estado, a los señores don Agustín, don Ángel, don Agustín Cosme, doña Josefa y doña Sabina de Iturbide la suma de $30,000 al contado y $120,000 en letras sobre París al curso de cambio y pagaderos…$60,000 el 15 de diciembre del presente año y $60,000 el 15 de febrero de 1866, lo que hace un total de $150,000 (ciento cincuenta mil pesos) a cuenta del crédito que tienen contra la Nación.