Ejemplos ?
Iluminación de Felipe Gallego. Intérpretes Gloria Muñoz, Rafael Alvarez “el Brujo”, Antonio Lara, Gonzalo Tejel, Trinidad Rugiero.
Humberto Rafael Rugiero (1903-1968) fue un médico argentino especialista de tisiología y enfermedades infecciosas. Presidió la Asociación Médica Argentina durante dos períodos y escribió varios tratados de su especialidad.
Nació en la ciudad de Buenos Aires el 19 de septiembre de 1903, hijo de Salvador Rugiero y Laura Granata. Quien es quien en la Argentina: Biografías contemporáneas, G.
ISSN 0004-4830., en Humberto Rafael Rugiero, Síndrome Talámico, Universidad de Buenos Aires, 1932 Humberto Rafael Rugiero, Estudio histologico de los velos de cultivos de Bacilo de Koch en caldo glicerinado, Semana Médica, 1936 Humberto Rafael Rugiero, Carlos Gandolfo, Tuberculosis pulmonar, formas clínicas y tratamiento: clasificación de Bard, López, 1941 Humberto Rafael Rugiero, Estudio de la epidemia de Heine-Medin del año 1953, Ministerio de Asistencia Social y Salud Pública, 1955 Humberto Rafael Rugiero, Síntesis médica sobre fiebre hemorrágica argentina, Ministerio de Asistencia Social y Salud Pública, 1965
y Navas Ruiz. Debemos distinguir entre la situación simbólica y el destino de Rugiero, y su verdadera personalidad como personaje.
El acto II también nos da a conocer a Rugiero (que no aparecerá a lo largo de los actos III y IV), como una temprana prefiguración del héroe romántico.
La escena de amor entera está situada entre la siniestra apariencia de Morosini y sus hombres y la detención de Rugiero como clímax.
Gabriel Rugiero (Buenos Aires, el 9 de mayo de 1968) es un autor, astrólogo y director de cine argentino. Comenzó su carrera de actor a los diez años, trabajando en importantes ciclos: "Mañana puedo morir", con Narciso Ibañez Menta (Canal 13), "Mi hermano Javier", con Juan José Camero y Gigi Rua (Canal 13).
Eyherabide (1950-1955) Carlos E. Ottolenghi (1956-1958) José Belbey (1958-1960) Humberto R. Rugiero (1960-1964) Eduardo L. Capdehourat (1964-1976) Egidio S.
Intérpretes: Santiago Ramos, Raimundo Prieto, Alicia Sánchez, Gloria Muñoz, Ángel de Andres, Francisco Aguinaga, Trinidad Rugiero, Carlos Sánchez.
Uno es la falta de discernimiento interior, lo que Ruiz Ramón llama «la ausencia total de conciencia de lo trágico». La otra carencia de Rugiero es la de no reconocer el amor como el único soporte existencial real.
Hay tres peculiaridades más que merecen la atención. Primera, Rugiero no pronuncia soliloquios. Esto, sumado a su ausencia de escena durante la mayor parte de la obra, deja al dramaturgo muy poco espacio para desarrollar su personalidad.