Rogerio

Rogerio (Ruggero)

 
Nombre de varios condes de Sicilia.
Rogerio I (1031-1101) Conde de Sicilia y duque de Calabria, hermano de Roberto Guiscardo. Conquistó Calabria y Sicilia (1058-91) a los musulmanes.
Rogerio II (1095?-1154) Conde y rey de Sicilia en 1130, hijo de Rogerio I. Luchó contra musulmanes y bizantinos.
Ejemplos ?
En UFC 79, Machida se enfrentó a Rameau Thierry Sokoudjou, un practicante de judo que se había ganado su debut en el UFC después de conseguir las dos victorias por nocaut más rápidas en PRIDE contra los veteranos Antonio Rogerio Nogueira y Ricardo Arona.
Sale de Rectoría por un movimiento organizado desde la Presidencia de la República, movimiento que acorde a el Propio Salvador Zubirán en su autobiografía "Mi Vida y Mi Lucha", (p 123), atribuye al Secretario Particular del Presidente Alemán, el Señor Rogerio de la Selva.
Rogerio Paulo Brito (Viana do Castelo, 1 de marzo de 1976) es un futbolista portugués, que se retiró del fútbol profesional en 2008, convirtiéndose en entrenador.
Finalmente sería eliminado por el gigantesco Sao Paulo Futebol Clube de Rogerio Ceni, Kleber y Luis Fabiano cayendo en los dos partidos de la eliminatoria.
Su padre, sir Rogerio O'Connor, fué uno de los que encabeza- ron la revolución de 1798, malogrado esfuerzo del pueblo ir- landés para romper la cadena que, hasta hoy, lo alierroja á Inglaterra.
Juan Carlos Barzallo Mosquera Pdte. Ocasional, Sr. Dn. Rogerio Juca Narváez Concejal Principal Sr. Dn. Vicente López Segura Concejal Principal Sr.
Llamábanlo el capitán Rogerio, y mandaba una compañía de alabarderos, cuyo regimiento daba guarnición a Valencia, sobre las costas del Mediterráneo.
Francisco Amador Ycaza, Mons. Antonio Bermeo, Mons. Rogerio Beauger; el P. Jorge Mesía S.J., como Secretario del Cuerpo Gubernativo y el Dr.
A los vicios ya enumerados, el capitán reunía el de jugador: jugador desdichado pero incorregible, que en busca siempre del desquite, echaba sobre el tapete verde cuanto había a las manos. Consumido su patrimonio, Rogerio cayó en poder de los usureros.
En tanto el capitán, cada día más encenagado en sus vicios repartía entre la orgía y el juego el tiempo que las ocupaciones de cuartel le dejaban libre, sin acordarse para nada de sus deberes de esposo y padre de familia; o si los recordaba, era para decirse que siendo su mujer buena y laboriosa, nada faltaría en su casa, por más que él derrochara. Un día de pago en el regimiento, Rogerio se dirigía al cuartel llevando consigo el haber de su compañía.
-No hablara yo así, en lugar tuyo, llevando oro en la escarcela. Rogerio se estremeció, y en sus ojos relampaguearon los ardientes estímulos del vicio que absorbía su vida.
y que el jactancioso insular reciba una buena lección. Rogerio cayó en el lazo de seducción que le tendía su amigo, y lo siguió al garito.