Ramón María del Valle Inclán

Valle Inclán, Ramón María del

 
(1866-1936) Literato español. En sus primeras obras se acusa la influencia modernista, pero progresivamente se va apartando de ella para forjar una prosa en la que hace una sátira caricaturesca de la realidad nacional y cuyos ingredientes principales son el humor desgarrado y la imagen grotesca (esperpento). Obras: Sonatas (de otoño, de estío, de primavera y de invierno) (1902-05), Comedias bárbaras (1907 22), La guerra carlista (1909), Luces de bohemia (1920), Tirano Banderas (1926), etc.
Ejemplos ?
Entre sus obras más famosas están El círculo de tiza caucasiano (1938), Vida de Galileo (1938), El alma buena de Sezuán (1940), Los fusiles de la señora Carrar (1940), El resistible ascenso de Arturo Ui (1941), El señor Puntila y su criado Matti (1941), Terror y miseria del Tercer Reich (1945) y Madre Coraje y sus hijos (1949) En España, pueden considerarse expresionista una parte del teatro, el correspondiente a la fórmula teatral del esperpento, de Ramón María del Valle Inclán, en especial Luces de Bohemia, y la trilogía Martes de Carnaval.
De ahí que el teatro azoriniano, al igual que el de Ramón María del Valle Inclán y Miguel de Unamuno, tuviera un éxito más bien escaso.
Asimismo, a través de la correspondencia que mantuvo María de Maeztu con sus alumnas, las familias de las alumnas o las cartas de recomendación de terceros, se ha podido recuperar buena parte del valor de su memoria epistolar, como lo suscriben —nunca mejor dicho, de su puño y letra— las cartas de María Zambrano, María Goyri, Concha Espina, Victoria Kent, Clara Campoamor, Luis Jiménez de Asúa, Gregorio Marañón, Zenobia Camprubí, Rafael Alberti o personajes de la Generación del 98 como Azorín, Pío Baroja, Unamuno o Ramón María del Valle Inclán.
Don Ramón María del Valle Inclán, en su novela La Corte de los Milagros (1927), alude a la leyenda en este fragmento: "-Si se ponen pelmas y lo echan por la tremenda no estarán mal en escabeche con todos ellos.
Una de las reflexiones más importantes que plantea la creación esperpéntica es si se trata de una imagen deformada de la realidad, o si se trata de la imagen fiel de una realidad deforme. Ramón María del Valle Inclán Luces de Bohemia.
Pero mientras que en la primera —dicho con palabras de Ramón María del Valle Inclán— el autor contempla a sus personajes como fuerzas superiores gobernadas por el destino, en el espacio de la comedia "autor y personajes conviven, el primero como titiritero y los segundos como marionetas", que incluso pudiendo llegar a situaciones esperpénticas, se muestran como seres libres, dueños de su propio destino y por tanto, capaces de conducir el hilo de la trama (a veces muy enmarañado) hacia un desenlace feliz.
Se instala en Madrid a finales de 1917, donde además de frecuentar bailes y merenderos, el Museo del Prado y el entonces solitario y destartalado Museo Arqueológico Nacional se hace asiduo de las tertulias del Nuevo Café Levante, donde alterna con personajes como Ramón María del Valle Inclán, Ricardo Baroja, Julio Romero de Torres e Ignacio Zuloaga, y de la que en el café de Pombo, preside Ramón Gómez de la Serna, donde conocerá a otros pintores, escritores e intelectuales de la época, como Francisco Iturrino, los hermanos Zubiaurre, Manuel Abril, Anselmo Miguel Nieto, José Bergamín, Tomás Borrás, Salvador Bartolozzi y José Cabrero.
La segunda vida de Francisco de Asís, José Saramago. Lirio Franciscano, Ramón María del Valle Inclán. A San Francisco de Asís, Torquato Tasso.