Raimundo

Raimundo (Raimon)

 
(ss. IX-XIII) Nombre de siete condes de Tolosa de Languedoc. Raimundo IV (1042-1105) tomó parte en la primera cruzada; Raimundo VI (1156-1222) protegió a los albigenses; Raimundo VII (1197-1249) fue el último conde de Tolosa.
Traducciones

Raimundo

SMRaymond
Ejemplos ?
Estos son los verdaderos alquimistas, que no Demócrito Abderita en la Arte Sacra, Avicena, Géber ni Raimundo Lull, porque ellos escribieron cómo de los metales se podía hacer oro, y no lo hicieron ellos, y si lo hicieron nadie lo ha sabido hacer después acá, pero estos tales boticarios, de la agua turbia, que no clara, hacen oro, y de los palos; oro hacen de las moscas, del estiércol; oro hacen de las arañas, de los alacranes y sapos, y oro hacen del papel, pues venden hasta el papel en que dan el ungüento.
¿Quién era? Con suma habilidad, por medio de una amiga, logró informarse en Lérida, y resultó que allí nadie conocía a tal Raimundo Corts.
-¡Ah, los sabios de la Edad Media! ¡Ah, Alberto el Grande, Averroes, Raimundo Lulio! Vosotros no pudisteis ver brillar el gran sol de la piedra filosofal, y he aquí que sin estudiar las fórmulas aristotélicas, sin saber cábala y nigromancia, llega un hombre del siglo decimonono a formar a la luz del día lo que nosotros fabricamos en nuestros subterráneos.
«Aquel dulce pensamiento »Que de vos amor me envía »Díctame cada momento »Versos que me dan contento, »Señora del alma mía.» ¡Ah, Guillermo...!, tu canción No la oyera, por los cielos, Con bárbara indignación Y ardiendo en rabiosos celos Raimundo de Rosellón Que el corazón te arrancó Con el pérfido puñal Y en un festín lo alargó Sobre un plato de metal A su esposa que te amó.
Tres caballeros de la casa de don Raimundo estaban prontos a sostener la acusación en palenque abierto contra los defensores de don Fruela, el cual había apelado al juicio de Dios.
Y hacía cerca de siete que tenía a su único hijo, don Raimundo Roldán de Cadenas, estudiando o paseando y holgando en Madrid, pues sobre este punto difieren no poco los autores.
Margarita Pareja era (por los años de 1765) la hija más mimada de D. Raimundo Pareja, caballero de Santiago y colector general del Callao.
Pero don Raimundo era tan poderoso y temido, y por su inaudita soberbia era don Fruela tan odiado, que nadie acudía a defenderle.
A D. Raimundo no le cayó en gracia la petición, y cortésmente despidió al postulante, diciéndole que Margarita era aún muy niña para tomar marido; pues a pesar de sus diez y ocho años, todavía jugaba a las muñecas.
A causa de su alegría, Ubaldo no se dio cuenta de que su amigo temblaba cada vez más fuertemente a cada una de sus palabras. Raimundo les miraba a él y a su esposa con ojos extraviados.
Algún día llegaré a realizar esa gran obra hermética, puesto que estoy en vías de descubrirlo; pero hasta ahora sólo he logrado transformar el oro fino en un hierro muy bueno y muy puro: secreto que ya poseía el gran Raimundo Lulio al final de su vida...
Era la imagen de Ubaldo. Horrorizado, Raimundo alejó la mirada de esa visión y fijó los ojos en la claridad de la mañana. De repente, vio avanzar por el valle a la hermosa doncella a lomos de un brioso corcel.