Periandro

Periandro (Períandros)

 
(m. 586 a C) Segundo tirano de Corinto (627-586 a C). Desarrolló el comercio y la industria.
Ejemplos ?
Su fundación se atribuye a Gorgo, hijo de Cípselo, Estrabón, Geografía VII.7.6 tirano de Corinto. Su hijo Periandro fue expulsado por los ciudadanos que establecieron una democracia.
Además, el viaje por tierra por el istmo ofrecía una ruta mucho más corta a Atenas para los barcos que navegaban de/hacia la costa jónica de Grecia. Es probable que el diolkos fuera desarrollado por el segundo "tirano" (gobernante) de Corinto, Periandro (628-588 a.
C.), mientras que su hijo Periandro tenía que hacerse acompañar de una guardia de mercenarios de cuya lealtad se aseguraba personalmente.
Otra versión afirma que no arribó en Laconia, sino que el delfín lo llevó hasta el mismo Corinto y allí, exhausto, no pudo volver al mar. Periandro mandó construir un monumento funerario al heroico animal.
Entonces Periandro les ordenó que lo juraran ante el monumento del delfín, donde apareció Arión con las mismas ropas que llevaba cuando se arrojó al mar.
-entre sus sucesores, los ortagóridas, estuvo Clístenes de Sición, antepasado del legislador Clístenes-), Fidón de Argos y Cípselo de Corinto (entre el 657 y el 627 a. C., cuando fue sucedido por su hijo Periandro).
El aforismo por el que se le conoce es Debes saber escoger la oportunidad. Periandro de Corinto: como tirano de Corinto, intentó mantener la estabilidad política interna y propició la prosperidad del país durante el período entre los s.
En cierto modo, cristianiza el modelo original utilizando el tópico del homo viator, alcanzándose el clímax al final de la obra con la anagnórisis de los dos enamorados principales, llamados hasta entonces Periandro y Auristela, en la ciudad santa de Roma: En realidad, Persiles es una novela de estructura e intenciones muy complejas que aguarda todavía una interpretación satisfactoria.
La novela, inspirada en la crónica de Saxo Gramático y Olao Magno y en las fantasías del Jardín de flores curiosas de Antonio de Torquemada, cuenta la peregrinación llevada a cabo por Persiles y Sigismunda, dos príncipes nórdicos enamorados que se hacen pasar por hermanos cambiándose los nombres por Periandro y Auristela.
Otra, la que aquí sigue, procede de Estobeo (que no incluye en la lista a Misón de Quene, mencionado por Platón, y pone en su lugar a Periandro).
Las visitas se repitieron, y una noche, queriendo saber quién era la dama, Periandro encendió una luz y vio que era su madre. Una aparición divina evitó que la matara, pero a partir de entonces vivió enloquecido, y la madre acabó marchándose.
Evágoras, hijo de Periandro, fundador de Potidea Muchas de las narraciones de la fundación de colonias están tan mitificadas o relacionadas con personajes legendarios que es difícil determinar su historicidad, teniendo ante todo un valor antropológico en relación con su situación intermedia entre el mar y la tierra (arquetipos ctónicos y acuáticos): Parténope, sirena a la que se atribuye la fundación de Parténope (luego Nápoles).