Pedro de Mena

Mena, Pedro de

 
(1628-88) Escultor español de la escuela granadina. Fue escultor de imágenes más que de relieves y composiciones. En su juventud realizó la sillería de la catedral de Málaga (1656-62); más adelante una serie de místicos, santos penitentes y ascetas: san Francisco de Asís de la catedral de Toledo, la Magdalena del Museo de Valladolid y las series de Dolorosas y Ecce Homo.
Ejemplos ?
María Magdalena: según modelo popularizado por Pedro de Mena, Magdalena penitente (crucifijo, calavera, tarro de ungüentos y tosco ropaje de palma).
La llegada del escultor Pedro de Mena a Málaga en el año 1658 originaría una creciente homogeneización en las obras de los imagineros malacitanos.
Con dos grandes subescuelas, y dos posibles pequeñas subescuelas: La Escuela sevillana, representada fundamentalmente por Juan Martínez Montañés y su discípulo Juan de Mesa, en el siglo XVII, así como Pedro Roldán y su hija Luisa Roldán a comienzos del siglo XVIII. La Escuela granadina, liderada por Alonso Cano y sus discípulos Pedro de Mena y José de Mora.
Sucesivos accidentes (rayos, chispas eléctricas e incendios) han causado su deterioro en el interior y en la cúpula. Umberto Martínez Casado, natural de Moros, da cuenta de que se quemó una imagen de la Inmaculada, obra de Pedro de Mena.
Son de destacar en el interior de la iglesia su magnífico conjunto de pinturas murales basado en motivos fitomórficos, un lienzo de la Anunciación obra también de Leonardo Antonio de Castro; el grupo escultórico del Sagrado Lavatorio, de Pedro de Mena, y la imagen de Nuestra Señora de la Estrella, obra de José Verdiguier.
Se veneran también las imágenes titulares de la hermandad de Jesús: la Virgen del Socorro, la Santa Mujer Verónica y Santa María Magdalena de Luis Álvarez Duarte (siglo XX), San Juan Evangelista atribuido a Miguel Verdiguier (siglo XVIII), la urna del Santo Entierro del lucentino Pedro de Mena Gutiérrez (siglo XIX) y el Cristo yacente de Miguel Verdiguier, así como una imagen de Nuestra Señora del Rosario (siglo XV) encontrada en la cripta.
El diseño del retablo es de Francisco Hurtado Izquierdo. Es rico en imaginería, entre cuyo conjunto destaca la talla que representa a San Buenaventura, obra del granadino Pedro de Mena.
Durante estos ocho días se pueden contemplar imágenes de gran valor artístico como la Virgen de las Angustias, conocida popularmente como "la Piedra", de Blas Molner, la Virgen de los Dolores "Servitas" atribuida al mismo autor valenciano, Jesús de la Humildad y la Virgen de los Dolores del Carmen, atribuidos con fundamento a Pedro de Mena Medrano, así como el grupo escultórico del Lavatorio del mismo imaginero, Jesús Amarrado a la Columna del inigualable Pedro Roldán, Jesús Caído atribuido a Risueño o la cabeza del Cristo del Amor que ya en el siglo XIX se atribuía al genial Alonso Cano.
Todas las características de estilo de este pequeño espacio apuntan hacia el escultor y tallista lucentino Pedro de Mena y Gutiérrez, ocupado en esos momentos en las yeserías del Sagrario Mayor de San Mateo.
Así mismo destacan los retablos menores y una imaginería de notable interés, destacando sin duda la imagen del Crucificado de Pasión, de estilo manierista, y la de San Pedro Alcántara, atribuida con fundamento a Pedro de Mena, al igual que la de San Francisco de Asís.
Paseo de los Curas: situado junto al Bombé, entre este y la calle Santa Susana, debe su nombre centenario a estar relacionado con ser el lugar preferido por los clérigos para sus paseos al estar ubicado en discreto lugar pero próximo al festivo Bombé del que se escuchaba su música y conciertos. Estatua de San Francisco: es una réplica de la famosa imagen de San Francisco de Asís de Pedro de Mena.
Construida aproximadamente entre los años 1730 y 1750, se encuentra emplazada en la calle San Pedro y en ella intervinieron los últimos maestros lucentinos del barroco, Francisco José Guerrero y Pedro de Mena Gutiérrez.