Pedro Soto de Rojas

Soto de Rojas, Pedro

 
(1584-1658) Poeta español. Autor de Desengaño de amor en rimas (1623).
Ejemplos ?
La vida airada en la Edad de Oro (Edaf, 2012; X Premio Algaba). Gerardo Diego y la "Fábula de Alfeo y Aretusa" de Pedro Soto de Rojas (Fundación Gerardo Diego, 2013).
Un poeta gongorino del siglo XVII (sobre Pedro Soto de Rojas, 12 de marzo); Canciones de cuna españolas (16 de marzo); La imagen poética en don Luis de Góngora (19 de marzo); y La arquitectura del cante jondo (6 de abril).
A partir de entonces el culteranismo la asumió como su estrofa más característica y la usaron por ejemplo Pedro Soto de Rojas (Paraíso cerrado para muchos, jardines abiertos para pocos con los fragmentos de Adonis, 1652) o sor Juana Inés de la Cruz (Primero sueño, 1692), entre muchos otros.
En 1632 su familia se trasladó a Granada; allí frecuentó ambientes literarios y entabló amistad con el poeta Pedro Soto de Rojas, cuyo Jardín cerrado prologó; siguió la carrera de las armas y fue soldado en Italia y acaso en Flandes; pero abandonó esa vida y volvió a Granada para consagrarse a las letras; recibió el poderoso influjo de Luis de Góngora y de la estética del Culteranismo y se consagró a trabajos de erudición.
En toda la música árabe, danza, canción o elegía, la llegada del duende es saludada con enérgicos "¡Alá, Alá!", "¡Dios, Dios!", tan cerca del "¡Olé!" de los toros, que quién sabe si será lo mismo; y en todos los cantos del sur de España la aparición del duende es seguida por sinceros gritos de "¡Viva Dios!", profundo, humano, tierno grito de una comunicación con Dios por medio de los cinco sentidos, gracias al duende que agita la voz y el cuerpo de la bailarina, evasión real y poética de este mundo, tan pura como la conseguida por el rarísimo poeta del XVII Pedro Soto de Rojas a través de siete jardines o la de Juan Calímaco por una temblorosa escala de llanto.
En la literatura castellana, escribieron églogas Juan del Encina, Lucas Fernández, Garcilaso de la Vega, Juan Boscán, Lope de Vega, Pedro Soto de Rojas, Bernardo de Balbuena y Juan Meléndez Valdés.
Las investigaciones de José María de Cossío apuntan a que el Adonis de Pedro Soto de Rojas es el principal punto de apoyo de las églogas de José Antonio Porcel.
El caso es que no menos de diecisiete poetas importantes alabaron el libro, entre ellos Lope, José de Valdivielso, Juan Pérez de Montalbán, Pedro Soto de Rojas, Juan de Aguilar...
También Pedro Soto de Rojas elogiaba los bodegones de un contemporáneo de Cotán, el granadino Blas de Ledesma, justamente por esa capacidad de engañar a la naturaleza con su pintura: Los inventarios indican, además, que de los bodegones se hacía un uso exclusivamente decorativo, sin que de la forma en que se describen puedan extraerse interpretaciones morales o alegóricas.
Aljibe de Trillo. Casa de los Mascarones, en la Calle Pagés, lo que queda de la casa del poeta Pedro Soto de Rojas (siglo XVII). Casa de Yanguas (siglo XVI), en la calle San Buenaventura, mezcolanza de arquitectura nazari y renacentista.
Este poema desató una gran polémica a causa de su oscuridad y afectación y le creó una gran legión de seguidores, los llamados poetas culteranos (Salvador Jacinto Polo de Medina, fray Hortensio Félix Paravicino, Francisco de Trillo y Figueroa, Gabriel Bocángel, el Conde de Villamediana, sor Juana Inés de la Cruz, Pedro Soto de Rojas, Miguel Colodrero de Villalobos, Anastasio Pantaleón de Ribera...) así como enemigos entre conceptistas como Francisco de Quevedo o clasicistas como Lope de Vega, Lupercio Leonardo de Argensola y Bartolomé Leonardo de Argensola.
El poeta español Pedro Soto de Rojas (1584-1658) alude a la leyenda en su soneto Tisbe., en el Iconos, de la Cátedra de Iconografía e Iconología del Departamento de Historia del Arte de la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad de Roma "La Sapienza"; en italiano., en el mismo sitio.