Paulo

Paulo

 
Forma latinizada del nombre Pablo (V. Pablo.)
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.
Traducciones

Paulo

SMPaul
Collins Spanish Dictionary - Complete and Unabridged 8th Edition 2005 © William Collins Sons & Co. Ltd. 1971, 1988 © HarperCollins Publishers 1992, 1993, 1996, 1997, 2000, 2003, 2005
Ejemplos ?
Elevó Paulo III esta sociedad á la clase de Instituto religioso; no se dudaba en este caso de poner á su cabeza al que la había reunido; pero hallando resistencia en S.
Adria, que sorbió ríos ambiciosa, tímida ahora, recusando Fuentes, reducida desiste, humilde cede al Quinto Paulo y a su santa sede.
Otras ciudades principales--Sao Paulo (10,8 millones), Río de Janeiro (6,1 millones), Belo Horizonte (2,4 millones), Salvador (2,6 millones), Fortaleza (2,3 millones), Recife (1,5 millones), Porto Alegre (1,4 millones), Curitiba (1,7 millones).
Porto Alegre, 28 Enero de 2001 Ação da Cidadania contra a Fome e pela Vida, São Paulo (Brasil) Agir ensemble contre le Chomage - AC!
AVITO, natural de Braga, contemporáneo de Paulo Orosio; es celebrado de los doctos: florecía por los años de 310: tradujo del griego en latin la relación que compuso Luciano de las reliquias del Protomártir San Estéban: las dificultades sobre su existencia las toca dicha Biblioteca, tomo 2.º, f.º 247.
Las iniquidades del mandón argentino andan impresas en todos los periódicos honrados de América y Europa, desde Cronaca Sovversiva de Vermont, hasta Les Temps Nouveaux, de París; desde La Battaglia de Sao Paulo, hasta Tierra y Libertad de Madrid, y desde La Agitación de Estación-Dolores hasta ¡Tierra!
hasta el analista de Galicia (g) afirma decididamente al principio de su obra que la Coruña es el Flavium Bri gantium ó puerto Brigantino, si bien despues lo olvidó, y aplicó el mismo nombre á Betanzos, citando en su apoyo á Paulo Orosio, á nuestro entender con poco acierto; pues ya se ha visto que este autor nombrando la ciudad de Brigancia, espresa que estaba en ella la torre ó altísimo faro (como él dice) circunstancia que de ninguna manera puede convenir á Betanzos, donde no se sabe haya ecsistido jamás monumento de esta especie, que tanto ha llamado la atencion de los historiadores.
No obstante, no fué feliz en todos los que dió, por mas que fuesen apoyados de otros sabios: alguno le desconceptuó con la Corte de Roma; y Paulo IV, resentido de sus efectos, le hizo entender lo desagradable que le habia sido, y no bastó la autoridad de Felipe II para reconciliarle con él.
De regreso a su casa, sus ojos lloraron y su pecho lanzó algunos gemidos; pero después de tributar los honores acostumbrados a los difuntos, recobró el semblante que tenía en el Capitolio. Paulo, por los mismos días de aquel nobilísimo triunfo en que llevaba encadenado detrás de su carro a Persio, aquel rey tan famoso, dio dos hijos en adopción, y vio morir a los que se había reservado.
Las necesidades de la Iglesia habían precisado á Paulo III á que congregase un Concilio general, que se juntó en Trento en el año de 1545: asistió á él Laynez en calidad de Teólogo de S.
Julio III le eligió por su Consultor en todos los asuntos graves: le destinó su Legado á Inglaterra para felicitar á Felipe II de su matrimonio con la Reyna María, y de la reducción del Reyno á la Fe Católica, para exhortarlos á la paz con los Franceses, y acudir al Cardenal Reginaldo Polo en el arreglo de los negocios eclesiásticos de aquel Reyno. Paulo IV le nombró Obispo de Alifano y su Legado al Emperador Fernando I para estimularle á que se hiciese mediador entre Felipe de España y Enrique II de Francia.
Este gran Rey, no porque Cano hubiese lisonjeado sus ideas dándolas mayor valor con su doctrina, como no han faltado escritores que lo hayan dicho, hablando de la liga de Paulo IV con Henrique II de Francia y con los Suizos contra España, sino por premiar su verdadero mérito, le honró con la Mitra de Canarias en el año de 1552, de la que hizo renuncia, vista la resistencia de aquel Sumo Pontífice á conformarse con esta elección.