Pau Piferrer

Piferrer, Pau

 
(1818-48) Poeta y crítico español. Fue uno de los redactores de la obra Recuerdos y bellezas de España.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.
Ejemplos ?
Como resultado, A.Fontcuberta, quien utilizaba el sinónimo de Josep Andreu Covert-Spring, se encargó de la dirección de la revista. Algunos de los colaboradores también cambiaron y en esta época encontramos a Pau Piferrer, Manuel Milà i Fontanals y Joaquim M.
El trabajo conjunto de Pau Piferrer y Francisco Javier Parcerisa continua en el siguiente volumen, dedicado a Mallorca (1842), y en gran parte del tercero, que centra de nuevo su atención en Cataluña (1848), y el texto del cual hubo de completar Francesc Pi i Margall.
La potencia sentimental del texto de Piferrer lo hará convertirse en el estandarte del romanticismo más exaltado, que da un lugar preeminente al concepto de misterio y a las profundas experiencias religiosas. Este texto muestra la capacidad de Pau Piferrer para desentrañar el simbolismo del arte medieval.
Entre sus miembros más destacados hay que señalar a Marian Aguiló, Joan Cortada, Manuel Milá y Fontanals, Pau Piferrer y Joaquín Rubió i Ors.
Ha publicado estudios sobre la introducción y la evolución del romanticismo literario en Cataluña: Els romanticismes de Catalunya (1997), Els romàntics radicals i Del primer romanticisme al conservadorisme ideològic: Manuel Milà i Pau Piferrer (2002), El coneixement de la literatura alemanya en l'àmbit català (1833-1847) (2004).
Al mismo tiempo se produjo el resurgimiento de la historiografía catalana, que arranca en 1836 con la publicación de las Memorias para ayudar a formar un diccionario crítico de escritores catalanes, de Félix Torres Amat —«la primera historia indirecta de la literatura catalana»— y Los condes de Barcelona vindicados, de Próspero de Bofarull y Mascaró —«una historia a la vez crítica y laudatoria de los primeros condes-reyes»—, a las que siguieron tres años después Recuerdos y bellezas de España de Pau Piferrer...
A pesar de haber sido amigo de Pau Piferrer, Rubió y otros, su catalanismo no fue fácil: hasta 1853 pensaba que el catalán era una lengua del pasado imposible de modernizar, y miraba la cultura catalana con más nostalgia que futuro; desde esa fecha fue uno de los más firmes impulsores de la Renaixença.