Pasifae

Pasifae (Pasipháē)

 
mit. Reina de Creta, esposa del rey Minos y madre de Glauco, Andrógeo, Ariadna y Fedra.
Ejemplos ?
C.) Para los antiguos, el mayor escultor animalista fue Mirón, especialmente por una vaca de bronce que se hallaba en el Ágora de Atenas y que no se ha conservado, pero que dejó testimonios literarios muy elogiosos que la comparaban a la verosimilitud atribuida a la de madera que habría construido Dédalo, el mítico fundador del arte escultórica, para Pasifae, de cuyo artificio nació el Minotauro: Arsenale (Venice) - First Ancient Greek lion.jpg León del Arsenal de Venecia, el llamado de El Pireo.
File:Pompeii - Casa dei Vettii - Pasiphae.jpg Dédalo, Pasifae y la vaca de madera, en un fresco pompeyano de la Casa de los Vettii (62 a.
El rey Teseo necesita saber cómo ganar la lucha contra el Minotauro en la isla de Creta. Por lo tanto, utiliza a la princesa Ariadna, hija del rey de Creta Minos y de Pasifae, para tener pistas contra su enemigo.
Blast furnace (Ὑψικάμινος), 1935 Hinterland (Ἐνδοχώρα), 1945 Escritos o mitología personal (Γραπτά ἤ Προσωπική Μυθολογία), 1960 ES ES ES ER Rossia (ΕΣ ΕΣ ΕΣ ΕΡ Ρωσσία), 1962 Vuelo Argo o aerostático (Ἄργώ ἤ Πλούς Αεροστάτου), 1964 Oktana (Ὀκτάνα), 1980 Cada generación o el hoy como mañana y como ayer (Αἱ Γενεαί Πᾶσαι ἤ Ἡ Σήμερον ὡς Αὔριον καί ὡς Χθές), 1985 Armala o introducción a la ciudad (Ἄρμαλα ἤ Εἰσαγωγή σέ μία πόλι), 1985 El Great Eastern (Ό Μέγας Ἀνατολικός), 1990 Zemphyra o el secreto de Pasifae (Ζεμφύρα ή Το Μυστικόν της Πασιφάης)...
De asidua admiración, pasó a inconcebible amor y sin intentar siquiera apagar tan extraña pasión, suspiraba ardientemente, Pasifae de un asno, oprimida entre mis brazos.
En aquel conventículo y ayuntamiento fueme a ver una matrona, mujer rica y honrada, la cual, como los otros, mercó mi vista por su dinero, y con las muchas maneras de juegos que yo hacía, ella se deleitó y maravilló tanto, que poco a poco se enamoró maravillosamente de mí, y no tomando medicina ni remedio alguno para su loco amor y deseo, ardientemente deseaba estar conmigo y ser otra Pasifae de asno, como fue la otra del toro.
Era su gobernador mi padre, y me acuerdo que un poeta ménos que mediano, aunque no fuese medianamente desaliñado su estilo, llamado Azarria, hizo unas malas coplas en elogio mio, en las quales me calificaba de descendiente de Minos en línea recta; mas habiendo luego quitado el gobierno á mi padre, compuso otras en que me trataba de nieto de Pasifae y su amante.
«Además, añadía para sus adentros Aquiles, yo sé por la Historia que ha habido extrañas aberraciones del amor en ilustres princesas; una se enamoró de un mono, otra de un enano, aquella de un cretino... y Pasifae de un toro, aunque esto es fabuloso; ¿por qué no se ha de enamorar de mí una mujer caprichosa?».
Cantaba o recitaba mil antiguas leyendas en verso de las edades divinas, de héroes y semidioses: de la venida de Europa a su isla, del furor amoroso de Pasifae y del triunfo y de la perfidia de Teseo.
Todo lo pueden el amor y el oro; y en las historias de otros tiempos hallo que Pasifae se prendó de un toro y Semíramis quiso a su caballo; con otros casos mil que, por decoro y por huir prolijidades, callo; y harto de Amor las fuerzas testimonia la reina de la antigua Babilonia.
Y si ella amó al corcel, y Pasifae se enamoró de la cornuda fiera, en rareza menor Cristina cae, que el retrato de un hombre ama siquiera, la semejanza fiel es quien la atrae, que del pincel la magia es de manera, que tal vez, al copiar, ya no es distinta de la viva figura la que pinta.
Pero Aquiles dio un brinco enérgico y dejó el bastón (pues capa no tenía) en casa de aquella especie de Pasifae enamorada de un cuadrúpedo.