Pérgamo

Pérgamo

 
Antigua c. griega de Asia Menor, en Misia, la actual Bergama. Famoso centro cultural en época helenística (biblioteca con más de 200 000 volúmenes), que dio nombre al pergamino.
Traducciones

Pérgamo

pergamo
Ejemplos ?
Cuando Atenea, la diosa de los brillantes ojos, vio que aquéllos mataban a muchos argivos en el duro combate, descendiendo en raudo vuelo de las cumbres del Olimpo, se encaminó a la sagrada Ilión. Pero, al advertirlo Apolo desde Pérgamo, fue a oponérsele porque deseaba que los teucros ganaran la victoria.
Mas Apolo, que desde Pérgamo lo presenciaba, se indignó y con recios gritos exhortó a los teucros: —¡Acometed, teucros domadores de caballos!
No, blanca reina de la turbia noche, Amiga del cantar del trovador, Tú que refrescas el modesto broche Que a tu luz pliega la silvestre flor; Tú me darás magníficos cantares, Grandes como tu Dios y como tú, Como esos que, del cielo luminares, Orlan los pabellones de tisú. Tú inspirarás a mi sonante lira El fuego del profeta que lloró El peligro de Pérgamo y Thyatira, La rebelde impiedad de Jericó.
Escribe en un libro lo que ves, y envía lo á las siete iglesias que están en Asia; á Efeso, y á Smirna, y á Pérgamo, y á Tiatira, y á Sardis, y á Filadelfia, y á Laodicea.
Sea mi alumna Pasífae, y dejará de amar al toro; séalo Fedra, y ahogará su pasión incestuosa. Entrégame a Paris, y Menelao será dueño de Helena, y Pérgamo no caerá vencida por la hueste de los Dánaos.
12 Y escribe al ángel de la iglesia en PÉRGAMO: El que tiene la espada aguda de dos filos, dice estas cosas: 13 Yo sé tus obras, y dónde moras, donde está la silla de Satanás; y retienes mi nombre, y no has negado mi fe, aun en los días en que fué Antipas mi testigo fiel, el cual ha sido muerto entre vosotros, donde Satanás mora.
El Tidida retrocedió un poco para no atraerse la cólera del flechador Apolo; y el dios, sacando a Eneas del combate, le llevó al templo que tenía en la sacra Pérgamo: dentro de éste, Leto y Artemis, que se complace en tirar flechas, curaron al héroe y le aumentaron el vigor y la belleza del cuerpo.
Como el corcel avezado a bañarse en la cristalina corriente de un río, cuando se ve atado en el establo, come la cebada del pesebre y rompiendo el ronzal sale trotando por la llanura, yergue orgulloso la cerviz, ondean las crines sobre su cuello, y ufano de su lozanía mueve ligero las rodillas encaminándose al sitio donde los caballos pacen; de aquel modo, Paris, hijo de Príamo, cuya armadura brillaba como un sol, descendía gozoso de la excelsa Pérgamo por sus ágiles pies llevado.
Cuando esto hubo dicho. sentóse en la excelsa Pérgamo. El funesto Ares, tomando la figura del ágil Acamante, caudillo de los tracios, enardeció a los que militaban en las filas troyanas y exhortó a los ilustres hijos de Príamo: —¡Hijos del rey Príamo, alumno de Zeus!
Ningún hombre ni mujer de hermosa cintura los vio llegar antes que Casandra, semejante a la dorada Afrodita; pues, subiendo a Pérgamo, distinguió el carro con su padre y el heraldo, pregonero de la ciudad, y vio detrás a Héctor, tendido en un lecho que los mulos conducían.
No escalé débiles muros, ni cualquier fortaleza con pequeños fosos, sino que una bella ha sido el premio de mi hábil estrategia. Cuando cayó Pérgamo vencida tras un asedio de diez años, ¿qué parte de alabanza cupo al hijo de Atreo, siendo tantos los héroes?
Veía aquí a los Griegos huyendo alrededor de las murallas de Pérgamo, acosados por la juventud troyana; allí huían los Troyanos, a quienes estrechaba desde su carro el penachudo Aquiles.