Noé

Noé (Nōāḥ)

 
bib. Patriarca bíblico que construyó el arca que le salvó, junto con su familia y con una pareja de cada especie de seres vivos, del diluvio universal.
Traducciones

Noé

Noah

Noé

Noah

Noé

Noah

Noé

Noah

Noé

НОА

Noé

Noah

Noé

Noah

Noé

نوح

Noé

Noah

Noé

Νώε

Noé

Ной

Noé

诺亚

Noé

諾亞

Noé

Noah

Noé

Noah

Noé

נח

Noé

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Noé

노아

Noé

Noah

Noé

SMNoah
Ejemplos ?
Y cuando él vio que se les probaba a sus pasteles haberse hallado en ellos más animales que en el arca de Noé, porque en ella no hubo ratones ni moscas y en ellos sí, volvió las espaldas y dejólos con la palabra en la boca.
Después del diluvio fue el primer tirano Nembrot, también llamado Bela, primer rey de Babilonia; él dominó sobre los demás sin otro derecho que la fuerza: fue padre de Nino, primer rey de los Asirios, él fue descendiente de Cham, hijo de maldición de Noé.
En ese hogar humilde había cierta decencia y limpieza por lo común desusadas en aquellos albergues donde en promiscuidad repugnante se confundían hombres, mujeres y niños y una variedad tal de animales que cada uno de aquellos cuartos sugería en el espíritu la bíblica visión del Arca de Noé.
entil chasco se lleva quien, juzgando por el título, piense que voy a ocuparme por lo menos del cornúpedo que con Noé desembarcó del Arca, y que cristianamente debo creer y creo que fue el padre y fundador de la familia.
Los huanuqueños llegaron a imaginarse que Dios los había formado de distinto limo, y casi, casi decían como el linchado portugués: «No descendemos de Noé; que cuando este borracho salvó del diluvio en su arca, nosotros, los Braganzas, salvamos también..., pero en bote propio».
Mas de aquel día y hora, nadie sabe nada, ni los ángeles de los cielos, ni el Hijo, sino sólo el Padre. 24.37. Como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del hombre. 24.38.
Ya enseñe, ya dispute, de cualquier parte de la Escritura aduce sentencias y ejemplos, y los aduce de manera que se deba necesariamente creer en ellos; en este sentido recurre sin distinción a Jonás y a los ninivitas, a la reina de Saba y a Salomón, a Elías y a Eliseo, a David, a Noé, a Lot y a los sodomitas y hasta a la mujer de Lot(50).
Porque como en los días que precedieron al diluvio, comían, bebían, tomaban mujer o marido, hasta el día en que entró Noé en el arca, 24.39.
hijo de Seruc, hijo de Ragau, hijo de Falec, hijo de Eber, hijo de Sala, 36. hijo de Cainam, hijo de Arfaxad, hijo de Sem, hijo de Noé, hijo de Lamec, 37.
Casóse, y con los res- tos de su fortuna puso, en una de las covachuelas ó tendu- chos vecinos al palacio de los virreyes, lo que, en esos tiem- fKXS se llamaba un cajón de ribera especie de arca de Noé, donde se vendían al menudeo mil baratijas.
No eran ciertamente los pueblos los que podían estorbarme en el camino; viajando por España se cree uno a cada momento la paloma de Noé, que sale a ver si está habitable el país; y el carruaje vaga solo, como el arca, en la inmensa extensión del más desnudo horizonte.
-afirmaba un zapatero remendón. -La pinta no engaña -añadía una vieja contemporánea del arca de Noé: -es rubio como los judíos. -Y tiene pico en la nariz -observaba un cartulario.