Ejemplos ?
Aconseja a los trabajadores la amarilla hoja que paga, con el dinero que roba; nada más que sus consejos tienen la encantadora cualidad de sugerir la idea contraria del objeto con que son escritos sus editoriales, verdaderas carabinas de Ambrosio más eficientes que si las hubiera reformado Mondragón.
El Sr., Arín, Arcipreste y Párroco de Mondragón, respetable y respetado por todos en la diócesis, mereció siempre de mis venerables antecesores, los Obispos de Vitoria, y de mí gran aprecio y consideración.
Dip. Magdaleno Luis Miranda Resendiz; Rúbrica.- C. Dip. Silvia Mondragón Fiesco; Rúbrica.- C. Dip. Porfirio Montes de Oca Guzmán.- C.
MARÍA Heredé limpieza de la Montaña, y pobreza juntamente; que compra de nuestra gente calidad, lo más de España. Murió Andrés de Mondragón (Llora) mi marido; en paraíso esté: mas pues Dios lo quiso, vaya; cosas suyas son.
Decía, en 1629, el Padre Maestro Fray Benito de Peñalosa y Mondragón, en un curiosísimo libro que dió á la estampa, que el ser España muy católica y muy monárquica, y el tener otras tres excelencias más, causaban su despoblación y su ruina.
Guerra: General Manuel Mondragón :Fomento: Ingeniero Alberto Robles Gil :Gobernación: Ingeniero Alberto García Granados :Justicia: Licenciado Rodolfo Reyes :Instrucción Pública: Licenciado Jorge Vera Estañol :Comunicaciones: Ingeniero David de la Fuente.
Era que la cruz parroquial asomaba por las vertientes del Aitzgorri, volviendo de Aránzazu, en cuyo insigne monasterio, situado en las quebradas soledades del Aloña, se celebraba aquel día la gran fiesta de la Virgen, aparecida allí en el siglo XV al pastor Rodrigo de Balzátegui, y a quien la piadosa madre del gran historiador Garibay, peregrinando descalza y llorosa por espacio de cuatro leguas que median desde Aránzazu a Mondragón, patria del príncipe de los historiadores españoles, iba a pedir la salud de su hijo.
por Don Matías Zabala Mondragón Andosilla, por Don Martín Resano Osés Ansoáin, por Don Cesáreo Pérez Erro Anué, por Don Gregorio Larralda Larramendi Añorbe, por Don Demetrio Lizarraga Urrizalqui Aoiz, por Don Celestíno Laco Iriarte Araiz, por Don José Antonio Ochotorena Iriarte Aranarache, por Don Martín Ruiz Aranaz, por Don Miguel Jorajuría Aranguren, por Don Leocadio Biurrun Iriarte Arano, por Don Paulino Narvarte Araquil, por Don José Lazcoz Vinanueva Aras, por Don Paulino Chasco Arbizu, por Don José J.
GUIPÚZCOA: GUIPÚZCOA: Abaltzisketa, Aduna, Aizarnazabal, Albiztur, Alegia, Alkiza, Altzo, Amezketa, Andoain, Anoeta, Antzuola, Arama, Aretxabaleta, Asteasu, Ataun, Aia, Azkoitia, Azpeitia, Beasain, Beizama, Belauntza, Berastegi, Berrobi, Bidegoian, Zegama, Zerain, Zestoa, Zizurkil, Deba, Eibar, Elduain, Elgoibar, Elgeta, Eskoriatza, Ezkio-Itsaso, Hondarribia, Gaintza, Gabiria, Getaria, Hernani, Hernialde, Ibarra, Idiazabal, Ikaztegieta, Irun, Irura, Itsasondo, Larraul, Lazkao, Leaburu, Legazpi, Legorreta, Lezo, Lizartza, Arrasate/Mondragón...
Amézqueta, Andoáin, Anzuola, Arama, Arechavaleta, Asteasu, Astigarraga, Ataun, Aya, Azpeitia, Baliariain, Beasain, Beizama, Belaunza, Berástegui, Rerrobi, Cegama, Cerain, Cestona, Cizurquil, Deva, Eibar, Elduayen, Elgóibar, Elgueta, Escoriaza, Ezquioga, Fuenterrabia, Gainza, Gabiria, Gaztelu, Goyaz, Guetaria, Hernani, Icazteguieta, Ichaso Idiazábal, Irún, Irura, Isasondo, Larraún, Lazcano, Leaburu, Legazpia, Legorreta, Lezo, Lizarza, Mondragón, Motrico, Mutiloa, Olaverria, Oñate, Oreja, Orendáin, Orio.
Durante el mismo período habían sido fusilados numerosos ciudadanos pacíficos en la parte sometida al bando de Franco, particularmente en Beasain, en Villafranca, en Villabona, en Andoain, en Oyarzun, sin contar los muertos en San Sebastián, en Vitoria, en los pueblos de la Rioja… inventario calamitoso que en los meses siguientes alcanzó proporciones monstruosas con los fusilamientos de prisioneros de guerra y de civiles en Mondragón, en Marquina, en la región de Guernica, en Bilbao, etc.
Yo le vi siempre solícito en unir a los católicos de Mondragón, de distintas ideas políticas. Yo le vi siempre diligente en atraer a buen camino, como buen pastor, a las ovejas extraviadas de su parroquia.