Mitra


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mitra

(Del lat. mitra < gr. mitra.)
1. s. f. HISTORIA, INDUMENTARIA Y MODA Tocado o gorro que usaban los persas.
2. INDUMENTARIA Y MODA, RELIGIÓN Tocado o gorro alto y apuntado con que se cubren la cabeza los prelados en las ceremonias solemnes.
3. RELIGIÓN Representación de la dignidad de un arzobispo o de un obispo.
4. RELIGIÓN Diócesis, territorio de la jurisdicción de un prelado.
5. RELIGIÓN Rentas de una diócesis o archidiócesis.
6. ZOOLOGÍA Rabadilla de las aves.

mitra

 
f. Toca o adorno que usaban los persas, de quienes pasó a distintos pueblos.
rel. Prenda alta y apuntada, con que en las funciones solemnes se cubren la cabeza los cardenales, arzobispos, obispos y otros eclesiásticos.
Dignidad de arzobispo u obispo.

Mitra (Míthras)

 
mit. Divinidad persa, quizá de origen hindú. Su culto, de carácter popular, fue llevado por los soldados romanos a Roma.
Sinónimos

mitra

sustantivo femenino
Traducciones

Mitra

mitre, miter

Mitra

mitra

Mitra

SMMithras

mitra

SF
1. (= gorro) → mitre, miter (EEUU)
2. (= obispado) → bishopric; (= arzobispado) → archbishopric
Ejemplos ?
A él, lejos, desde el alga, con afligidos ojillos la Minoide, 60 pétrea, como la efigie de una bacante, escudriña, ay, escudriña, y en las grandes olas de las angustias fluctúa, sin retener en su flava cabeza la sutil mitra, sin proteger velado su pecho con su leve atuendo, sin ligar con la torneada faja de leche sus pechos, 65 lo cual todo, resbalado de entero su cuerpo por doquier, de ella ante los pies, con los flujos de sal jugaban.
Y todas aquellas cogullas callaban en una inmovilidad de espectros y, sobre sus fúnebres coronas, la ojiva de las ventanas recortándose en claro sobre el cielo blanco de luna, las cubría con una mitra transparente.
El abad de Sanlúcar, adornado con los hábitos pontificios, con su mitra enriquecida de piedras preciosas, su roqueta, su báculo de oro, estaba sentado, rey del coro, en un sillón de un lujo imperial, en medio del clero compuesto por impasibles ancianos de cabellos plateados, revestidos de albas finas y que le rodeaban semejantes a los santos confesores que los pintores agrupan alrededor del Eterno.
- Yo no digo que no lo sea ─replicó el astuto pillastre─, pero mi carácter no va con eso. Si por un casual quisiera usted la mitra, no tiene más que desatar rápidamente el saco y meterse en mi lugar.
Las velas de los candelabros elevaban sus llamas sobre las tapas de las fuentes de plata; los cristales tallados, cubiertos de un vaho mate, reflejaban unos rayos pálidos; a lo largo de la mesa se alineaban ramos de flores, y, en los platos de anchos bordes las servilletas, dispuestas en forma de mitra, sostenían en el hueco de sus dos pliegues cada una un panecillo ovalado.
París, la metrópoli, les abre sus puertas como las abrió Roma a los cultos de Mitra y de Isis; hay cincuenta centros teosóficos, centenares de sociedades que investigan los misteriosos fenómenos psíquicos; abandona Tolstoi el arte para hacer propaganda práctica de caridad y de altruismo, ¡la humanidad está salvada, la nueva fe enciende sus antorchas para alumbrarle el camino tenebroso!
Teutrante, igual a un dios; Orestes, aguijador de caballos; Treco, lancero etolo; Enomao; Heleno Enópida y Oresbio, de tremolante mitra; quien, muy ocupado en cuidar de sus bienes, moraba en Hila, a orillas del lago Cefisis, con otros beocios que constituían un opulento pueblo.
Y el cual bien puede decirse que ha llegado en hora mala a aquel abreviado mundo, a aquella Babel de España. Fray Hernando Talavera es persona de importancia, ve una mitra en perspectiva, todo lo demás es nada.
Cerremos la tienda, tiremos las llaves al río y echémonos a volar, que ¡quién sabe la suerte que Dios nos tiene deparada! -Sí, cuando menos la mitra de arzobispo para ti y el bastón de virrey para mí -replicó con aire de zumba el flemático Ambrosio.
Estaba Nepos, obispo en quien fue coroza la mitra, afirmando que los Santos habían de reinar con Cristo en la tierra mil años en lascivias y regalos.
Trató de obedecer; pero habiéndose retirado á concluir algunos asuntos á la villa de Arcos, pueblo del Señorío de la Mitra de Búrgos, le acometió una fiebre maligna, de la que murió el primero de Diciembre de 1566 á los 58 años de edad.
El señor Sobrino y Minayo, a pesar de la mitra, era aficionado a la camorra; y tanto que la armó y gorda por poner en vigencia una ordenanza de Felipe II, la cual disponía que las hembras de enaguas airadas vistieran, para no ser confundidas con las honestas damas, de paño pardo con adornos de picos; de donde, por si ustedes lo ignoran, les diré que tuvo origen la fase andar a picos pardos.