Memnón

Memnón (Mémnōn)

 
mit. Héroe, hijo de Titón y de la Aurora.
Ejemplos ?
Un cuidado a la diosa más cercano y un luto doméstico angustia, el de su Memnón perdido, a quien en los frigios campos gualda lo vio, sucumbiendo de Aquiles por la cúspide, su madre.
Mañana mis amigas volarán hacia la segunda catarata. Allí el hipopótamo se acuesta entre los juncos y el dios Memnón se alza sobre un gran trono de granito.
Calírroe, hija del Océano, unida con el valeroso Crisaor en el amor de la muy dorada Afrodita, parió un hijo, el más violento de todos los mortales: Gerión, al que mató el fornido Heracles por sus bueyes de marcha basculante en Eritrea rodeada de corrientes. Con Titono, Eos dio a luz a Memnón de broncínea coraza, rey de los etíopes y al héroe Ematión.
IX Si la madre de Memnón, si la madre de Aquiles lloraron la muerte de sus hijos; si los mismos dioses sienten los golpes de un destino cruel, tú también, lastimera Elegía, desata los trenzados cabellos, y así merecerás, con razón el nombre que llevas.
Pero no ese mi cuidado, ni este es ahora el estado de la Aurora, que merecidos demande sus honores: del Memnón huérfana mío vengo, que fuertes en vano 595 a favor de su tío llevó sus armas, y en sus primeros años cayó por el fuerte –así vosotros lo quisisteis– Aquiles.
VIII Oiga el que desee conocer a cierta meretriz: es una vieja llamada Dipsa; el nombre le viene del oficio: Jamás la sorprendió en ayunas la madre del negro Memnón desde su carro ornado de rosas.
Era la estatua de Memnón, que sólo Lanzaba sus recónditos sonidos Cuando la luz de mi pasión la hería; Por ella ambicioné triunfos y palmas, Atar a mi cuadriga la fortuna, Hacer sonar mi nombre entre la ciega Versátil muchedumbre, Saciar mi sed en las eternas fuentes Del bien y la belleza, Y con viril acento, Descubrir la verdad a los mortales, Para que el eco del aplauso diera Recóndita fruición y arrullo grato A mis tiernos amores, Y en la santa labor ella gozase De abrir un alma nueva A los rayos del arte y de la vida.
50 Desjuntadas poco antes, mis guedejas hermanas mis hados deploraban, cuando, impeliéndose el etíope hermano de Memnón con sus plumas, que el aire batían, a sí mismo se mostró, de Arsínoe la lócride el pájaro caballo, y él por las etéreas sombras a mí elevándome, me lleva volando, 55 y de Venus me coloca en el casto regazo.
459-535 - Ceneo (II) 12.536-579 - Periclímeno 12.580-628 - Muerte de Aquiles 13.1-398 - Las armas de Aquiles 13.399-575 - La caída de Troya 13.576-622 - Memnón 13.623-642 - El peregrinaje de Eneas (I)...
¿Adónde te precipitas, Aurora? Detente, y así las aves caigan todos los años en solemne sacrificio ante la sombra de Memnón. Deléitame reposar ahora en los tiernos brazos de mi amada, y oprimir otra vez contra el mío su pecho palpitante.
También se reconoció a sí propio mezclado entre los príncipes aquivos, y reconoció las falanges orientales y las armas del negro Memnón.
C. El nombre "Colosos de Memnón" proviene del período helenístico. Los colosos fueron bautizados por los primeros viajeros griegos con tal nombre porque la pronunciación de «Phamenoth» (Amenofis), que escuchaban a los lugareños, les recordaba a la de Memnón un héroe griego de la guerra de Troya, rey de Etiopía, que llevó a sus ejércitos desde África hasta Asia para ayudar a defender la sitiada ciudad y que fue finalmente derrotado por Aquiles.