Me han robado

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Me han robado   
Ejemplos ?
¿No me-respondéis? Decid, ¿quién son los villanos que dejándome la vida todo el honor me han robado? Hablad, aleves; no os sirva la vergüenza de embarazo, que a quien le faltó al hacerlo, no ha de tenerla al contarlo.
-Yo no sé de leyes. Lo que sé es que me han robado el broche, ¡y lo he de encontrar! La dama dio un enérgico cuchillazo en el plato, y sus ojos lanzaron temerosos rayos de cólera.
Este marido era de la misma masa de aquel otro que cantaba: «Mi mujer me han robado tres días ha: ya para bromas basta: vuélvanmela.
Cuando bubo concluido dio gracias al pretendido comerciante y se dispuso a volver a su palacio, pero al llegar al puente vio que estaba en alta mar, muy lejos de la tierra, y el navío navegando a todo trapo. -¡Me han vendido! -exclamó llena de espanto-. ¡Me han robado! ¡Caer en poder de un comerciante! ¡Mejor quisiera morir!
Me he escapado para venir a buscarla a usted y me han robado en el momento de mi evasión; he caminado todo el tiempo sin acostarme en una cama desde mi partida.
Luciano trataba de consolar a la señora del pastor de la pérdida que sufriera en el incendio (tres pijamas, una salida de baño, varias camisetas y fotografías de la localidad abandonada), cuando la señorita Herder, una feminista sueca que ocupaba un camarote junto a los de la familia del caballero peruano, enarbolando sus flacos y pecosos brazos, apareció corriendo al tiempo que gritaba: —Me han robado el equipaje.
MAESE JACOBO Era una arquilla grande. HARPAGÓN La que me han robado es pequeña. MAESE JACOBO Eh, sí, es pequeña si se la quiere tomar así; pero yo la llamo grande por lo que contiene.
«Al pie de vuestras aras -dijo- fue robada Cloe, y lo visteis y lo sufristeis; Cloe, la que os tejía coronas y la que os ofrecía las primicias de la leche y la flauta que veo allí colgada. Jamás lobo me robó una sola cabra, y los enemigos me han robado todo el rebaño y la zagala, mi compañera.
Me han robado el equipaje. Un equipaje no es un pañuelo que se escamotea a las primeras de cambio. Involuntariamente dirigimos los ojos al conde de la Espina y Marquesi que conversaba risueñamente con miss Mariana.
en ocasión tan dura, en ocasión tan triste, que es mármol quien las lágrimas resiste. Mas quiero epitomar mi desventura: «¡mi esposa me han robado!
Quedé un momento silencioso, y la vieja, esperando mi respuesta, no me apartaba los ojos astutos y desconfiados. De pronto le grité: -Sabed, señora bruja, que tan sólo vengo por un anillo que me han robado.
¡Que te oyen!... .............................. -Y a mí me han robado los carlistas... .............................. -El cólera fue una de las siete plagas de Egipto...