Mateo Alemán

Alemán, Mateo

 
(1547-1615) Novelista barroco español. Su obra más importante es la novela picaresca La vida del pícaro Guzmán de Alfarache, obra en dos partes (primera parte: 1599 y segunda: 1604), que continúa la línea iniciada medio siglo antes con El Lazarillo. El desengaño del hombre barroco se evidencia en su amarga visión del mundo. La finalidad del autor es instruir y deleitar. La obra está escrita en una prosa muy rica, adaptada a las características de los personajes.
Ejemplos ?
A finales del reinado de Felipe II y durante el de Felipe III, nacen y se desarrollan las principales figuras artísticas del Siglo de Oro español en las dos ciudades más prósperas: Sevilla, Puerto de Indias, y Madrid, sede de la Corte. El sevillano Mateo Alemán publica Guzmán de Alfarache, una novela picaresca gran éxito internacional.
Entre las estéticas, fue fundamental el desarrollo de una realista y popularizante tal como se había venido fraguando durante toda la Edad Media peninsular como contrapartida crítica al excesivo, caballeresco y nobilizante idealismo del Renacimiento: se crean géneros tan naturalistas como el celestinesco (Tragicomedia de Calisto y Melibea de Fernando de Rojas, Segunda Celestina de Feliciano de Silva, etc.), la novela picaresca (Lazarillo de Tormes, anónimo, Guzmán de Alfarache, de Mateo Alemán, Estebanillo González), o la proteica novela polifónica moderna (Don Quijote de la Mancha), que Cervantes definió como «escritura desatada».
También fue concienzudo biobibliógrafo de Pedro Espinosa, de quien editó además su famosa antología Flores de poetas ilustres (1605), incluida su Segunda Parte inédita, de Luis Barahona de Soto y de Mateo Alemán.
La novela picaresca tiene entre sus máximas creaciones, obras maestras como el anónimo Lazarillo de Tormes, una sátira anticlerical y descarnada de las ínfulas de nobleza y el sentido de la honra de la clase alta; la Vida del pícaro Guzmán de Alfarache de Mateo Alemán, pesimista reflexión sobre el destino humano; la Vida del escudero Marcos de Obregón de Vicente Espinel, llena por el contrario de alegría de la vida; La vida del Buscón de Francisco de Quevedo, una obra maestra del humor y del lenguaje conceptista, y la obra de enigmática autoría Estebanillo González, que ofrece una visión espléndida de la decadencia de España en el escenario europeo, y de la Guerra de los Treinta Años.
La estatua llamó la atención de Miguel de Cervantes Saavedra que, como otros escritores de la época, como Mateo Alemán o Lope de Vega, pasó largas temporadas en la urbe.
En 1609 se imprimió en México una Ortographia castellana, obra del sevillano Mateo Alemán, aún más radical que los anteriores con respecto a la necesidad de prescindir de los signos convencionales y fijar la ortografía con base en la fonética; eliminaba por ejemplo la ph, que aún Nebrija había mantenido, y proponía grafías diferentes para y.
Ya en el siglo XVII hay huellas de Luciano en Mateo Alemán, Miguel de Cervantes lo utiliza como modelo para su Coloquio de los perros y Francisco de Quevedo se inspira en él para componer sus Sueños; también Diego Saavedra Fajardo utiliza la sátira lucianesca en algunos de sus diálogos de tema político.
El 27 de octubre de 1907 ingresó como académico de Real Academia Española (RAE); el discurso de ingreso versó sobre la «Vida de Mateo Alemán.
Gracián leyó y admiró el Guzmán de Alfarache (1599), de Mateo Alemán, y le interesó sobremanera lo que hay allí de moralidad, de intención didáctica, de alegoría.
La Sevilla del Siglo de Oro contó con la presencia de personajes clave de la literatura universal como Mateo Alemán, Miguel de Cervantes y Lope de Vega.
El autor demuestra conocer la obra de Cervantes, Mateo Alemán, Quevedo y Vicente Espinel, y parodia la disparatada segunda parte del Lazarillo (Amberes, 1555) en buena parte de su obra.
Su atención a la marginalidad social y la crítica implícita de las instituciones religiosas y la hipocresía social provocó una serie de novelas continuadoras entre las que destaca el Guzmán de Alfarache de Mateo Alemán.