Marsilio de Padua

Marsilio de Padua (Marsiglio dei Mainardini)

 
(1275-1342) Jurisconsulto, pensador político y teólogo italiano. Atacó la disciplina eclesiástica y la autoridad pontificia.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.
Ejemplos ?
Más tarde, también se pueden observar las consideraciones sociológicas en San Agustín, Tomás de Aquino y Marsilio de Padua en la Edad Media, por Maquiavelo en el Renacimiento, así como filósofos no europeos, la mayoría de Confucianistas.
La producción de argumentaciones teóricas sobre el tema, en cambio, no sólo no se detuvo, sino que incluyó aportaciones como las de Marsilio de Padua - Defensor Pacis - o Guillermo de Occam - Ocho cuestiones sobre la autoridad del Papa (1342) y De imperatorum et pontificum potestate (1347)-.
Fue fundada en 1222, y en sus aulas enseñaron científicos tan célebres como Galileo y William Harvey. Actualmente cuenta con más de 60 000 estudiantes. Marsilio de Padua (c.1275 - c.1342), filósofo político, médico y teólogo.
En 1323, Juan XXII, que había reclamado una especie de regencia sobre el trono alemán mientras no se solucionase la disputa entre los dos aspirantes al trono, se negó a reconocer a Luis como rey alegando que éste había asumido el título sin su confirmación negándose a coronarlo como emperador del Sacro Imperio y excomulgándolo en 1324 acusándolo de herético al haber ofrecido su protección a Guillermo de Ockham, a Marsilio de Padua y a Miguel de Cesena entre otros pensadores heterodoxos.
Entre estos cabe destacar la figura de Marsilio de Padua, quien escribió el Defensor pacis, una obra claramente a favor de la política del emperador y en contra de las pretensiones del papa, donde, entre otras cosas, resalta la idea de que la Iglesia debe someterse al Estado y no al contrario, y que el concilio de obispos reunidos es superior al Papa.
El emperador Luis, apoyado por sus consejeros Marsilio de Padua y Guillermo de Ockham, apeló a un concilio universal para condenar al papa como hereje y elegir un digno sucesor, además fue una de sus excusas para deponer al papa, luego de su coronación como emperador en Roma, y hacer elegir al antipapa Nicolás V.
En 1323, Juan XXII, que auspiciado por el rey francés había reclamado una especie de regencia sobre el trono alemán mientras no se solucionase la disputa entre los dos aspirantes al trono, se negó a reconocer a Luis como rey, alegando que éste había asumido el título sin su confirmación negándose a coronarlo como emperador del Sacro Imperio y excomulgándolo en 1324 acusándolo de herético al haber ofrecido su protección a Guillermo de Ockham, a Marsilio de Padua y a Miguel de Cesena entre otros pensadores heréticos.
En 1314 fue elegido Luis IV de Baviera, que acogió a teólogos contrarios al papa como Marsilio de Padua o Miguel de Cesena y se enfrentó al papa Juan XXII.
Pero según Kamen esto puede resultar engañoso, ya que lo que se hizo fue añadir la lista del Indice papal –que incluía "la totalidad del mundo intelectual europeo pasado y presente": Rabelais, Pedro Abelardo, Guillermo de Ockam, Savonarola, Jean Bodin, Maquiavelo, Juan Luis Vives, Marsilio de Padua, Ariosto, Dante y Tomás Moro-, pero en cuanto a los libros publicados en la península apenas hubo cambios –sólo se añadieron unos 40 libros al Índice de 1559-.
A Nicolás V solo le rindieron obediencia los más apasionados partidarios de Luis en el Imperio, entre ellos Guillermo de Ockham, Miguel de Cesena y Marsilio de Padua y algunos enemigos de Juan XXII en Sicilia.
En este momento se desarrolló con fuerza la doctrina conciliarista, que hunde sus raíces sobre todo en las doctrinas de Guillermo de Ockam y Marsilio de Padua, quienes afirmaban la superioridad de un concilio general sobre el Papa.
Zavadivker, Nicolás, «Marsilio de Padua y la soberanía popular», en Revista Theoría, nº extraordinario “Homenaje a Gaspar Risco Fernández”, Universidad Nacional de Tucumán, 2006.