Malinche

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Malinche

SF (Méx) mistress of Cortés
Ejemplos ?
Moneda espiritual en que se fragua todo lo que sufriste: la piragua prisionera, el azoro de tus crías, el sollozar de tus mitologías, la Malinche, los ídolos a nado, y por encima, haberte desatado del pecho curvo de la emperatriz como del pecho de una codorniz.
Se realizaron trabajos de protección y repoblación forestales en 37 lugares de la República, destacando el programa elaborado para la zona de la Malinche, Tlaxcala.
Todo nuestro fatalismo desgarrante emergió suspicaz y autodestructivo; nuestra incapacidad de sentirnos prósperos; nuestra falta de solidaridad frente a las derrotas; nuestra incredulidad ante nuestras certezas y nuestra ingenuidad ante la opinión e información extranjeras. La Malinche salió a aullar, pidiendo sacrificios humanos, para apaciguar al dios del fuego.
De afuera, y aun de adentro porque convenía a la oportunidad hacer negocios con nuestro auge, motivando nuestra inseguridad y desconfianza, se empezó a especular con nuestro peso, a partir de análisis parciales exagerados, amañados y aun perversos de nuestros problemas económicos, similares a los de todo el mundo; pero subrayados para lograr el efecto especulativo o incluso desestabilizador. De afuera venía la noticia, luego era cierta, se resignaba Doña Malinche.
Sin embargo, no falta quien asegura que la tal llorona es la célebre MALINCHE, MALINTZIN, la reverenda atadora, bautizada Marina, Doña Marina, mujer que fue compañera del jefe de los invasores, Hernán Cortés, quien viene a nuestras regiones a llenar el viento con sus clamores en señal de arrepentimiento por haber traicionado a nuestros abuelos AZTECAS, sus hermanitos.
Por la información recibida a través de Jerónimo de Aguilar y la Malinche, Cortés llega a Veracruz donde entabla contacto con los representantes del emperador Moctezuma, quien le envía presentes y le pide que se retire.
Cortés parte con Jerónimo Aguilar a las costas de Tabasco donde le es regalada una esclava (Malinche) que habla varios idiomas indígenas, entre ellos el maya, por lo que Cortés a través de ella y de Jerónimo de Aguilar que habla maya y español se logra enterar de la situación política, así como de las profecías del regreso de Quetzalcóatl.
Por eso, y aunque anónima, cual tantos maestros de banquillo que dieron su vida útil a sus alumnos, mi más remoto “flash-back” se enfoca a la maestra Amalia, anciana mujer a punto de jubilarse entonces; quien me condujo por los iniciales y mágicos vericuetos de ese metalenguaje denominado escritura, que en el escenario de lo que según tradición, había sido la casa de la Malinche frente a la Plaza de Santo Domingo, escuela Daniel Delgadillo para mi época, como un descubrimiento maravilloso, me permitía grabar lo que pensaba en aquellos cuadernillos de mis imaginerías infantiles y después, el deleite de descubrir su lectura y la de otros.
Operan en diversas entidades federativas 15 distritos de conservación de suelo y agua, para evitar la erosión, los que han tratado 18,000 predios. Un programa especial en esta materia se desarrolla en la zona de La Malinche, Tlaxcala.
Con valor y coraje a veces; otras con vacilación, cobardía o hasta traición; con avances y retrocesos, desde el fondo de nuestra historia; con los desgarres y tentaciones de nuestra geografía y su vecindad; con nuestras fuerzas paradigmáticas y contradictorias, estamos aprendiendo a ser mexicanos: desde las dudas intelectuales del trágico Moctezuma y su fatalismo, compartido por la generosa apertura a lo otro que se entraña en la Malinche; con la osada concepción viril de la vida, como gozosa aventura, de Cortés; con la sacrificada dignidad juvenil del rescate de lo propio que nos entrega Cuauhtémoc, todo, todo ello, en cada circunstancia, nos va haciendo mexicanos.
III Dicen que un arenero por las noches nos atrapa a los que no nos dormimos y seguimos dando lata. IV Hoy descubrí una cocina que dicen fue de Malinche.
Tomó entonces por esposa a la diosa Matlalcueitl, “la de las faldas verdes”, nombre antiguo de la montaña de Tlaxcala que actualmente conocemos por la Malinche.