MO

Mo

 
quím. Símbolo químico del molibdeno.
MOMáquina Oculta
Ejemplos ?
Rosario se serenó al punto, y dirigiéndose hacia la ventana, díjole a su novio con acento afable: -¡Ah!, que eres tú. Qué susto me has dao y qué mo tiées tú de anunciarte, hijo mío.
-Pos de un mo mu sencillo, que cuando el de Pujerra quemó el último cartucho salió de pies que volaba, y el del Altozano, que no se había movío de su lugar tan siquiera, se guardó la pistola y encomenzó a barajar de nuevo tan tranquilo, como si le acabaran de tirar en lugar de seis cañonazos otros tantos polvorones.
-Eso quisiera yo, y no pasa por mo de eso que tú ices, que lo que me escupe la prenda es de la colorá y no pasa un día sin que le entre la pícara calentura.
Si yo me libraba de ir al servicio, Juan Antonio hubiera tenío que dir y yo que casarme a escape contigo, es decir, farturarme en gran velocidá pa la mismísima gloria, pero es que de camino que yo me diba a la gloria, sus metía a ustedes en el purgatorio, porque yo, ya sin más que los siete reales de mi jornal, te diba a hacer pasar las de «Ivélica», y na más que de pensar que la niña de mis ojos no tuviera un trapito que ponerse, y que desayunarse con un mendrugo, y con un puñao de besos en la boca, no más que de pensar eso me lloraba el corazón lágrimas de sangre, y por mo de to lo que yo te digo...
Y bien merecía su propietario que Dios le mirase con ojos de misericordia, pues con sobra de razón pregonaban cuantos le conocían su ingénita bondad y su honradez sin tacha y su varonil entereza, que sólo sacaba a relucir cuando, ahito de razón, tenía que probarle a alguno de los muchos mozos de ácana que frecuentaban su «mo de vivir» que cuando eran llegadas las ocasiones, sabía él también jugarse a cara o cruz la integridad de la gallarda persona.
-¿Dice usté que por mo de un velón? -Sí, señó; por mo de un velón de cuatro mecheros. Supóngase usté que lo acababa de encender el amo de la posá, que era lucentino, y yo, que lo necesitaba, le digo: «Oiga usté, ¿me hace usté el favor de alargarme su paisano?
Encendió éste un cigarro, saturó cumplidamente de humo sus pulmones y exclamó con acento sentencioso: -Pos bien, jechizo: el favor que yo te quiero jacer es el de dicirte que el pájaro que tú más estimas se está picando el embrague por mo de ti, por mo de tus malitas partías.
-El milagro lo digo, pero el santo no, y el milagro te lo digo porque yo te miro bien, y me da lástima que por mo de tú ser una caprichosilla, pierdas lo que tú te mereces, u sea, un hombre de los que ya no se encuentran ni dándole el encargo a los jurones.
Una milicia nacional bien disciplinada que inspire con­fianza en tiempos de paz y también en los primeros mo­mentos de guerra, hasta que se organice y la reemplace la tropa de línea.
-Hombre, te diré -murmuró Cayetano sin atreverse a mirar a su primo cara a cara-; ya conoces tú lo súpita que es tu Rosalía, y como es tantísima la voluntá que te tiée, pos lo que pasa es que como el méico no quería que se le igiera aónde estás tú, poique, de enterarse, se hubiera enjotao en vinir y ella no está pa estos apretones, pos na, se le ijo que tú estabas con una pupa que te había salío por mo de que te dio el relente en la cara, pero ella se cabreó y ayer mañana se enteró por casolidá de que tú estabas aquí, y apenitas se enteró y la señá Micaela se fue a la compra, se salió por la puerta del corral, y...
-Por mo... na. -Güeno...
-Pos ahí verá usté, a pesar de eso de la tos y del jarabe, el uno va ya cuasi caminito de la Audencia, y el otro cuasi caminito del Camposanto. -Pero con ésta y con la otra entoavía no me ha dicho usté por mo de quién ha sío el enganche.