Ejemplos ?
Aunque poco amigo del bullicio Salmerón, celebró infinito su establecimiento en aquella gran capital, porque hallaba en ella mas motivos de instruirse; sin embargo, solicitado por el Obispo de Módena el Cardenal Morón para que trabajase en su Diócesis infestada con la heregía de Lutero, abandonó, sin detenerse, á Roma, y emprendió con santo denuedo este difícil encargo.
En esto, que era todo acabado, quedaron descubiertos Judas, Mahoma y Martín Lutero, y preguntando un ministro cuál de los tres era Judas, Lutero y Mahoma dijeron cada uno que él, y corrióse Judas tanto, que dijo en altas voces: -Señor, yo soy Judas; y bien conocéis vos que soy mucho mejor que estos, porque si os vendí remedié al mundo, y estos, vendiéndose a sí y a vos, lo han destruido todo.
Lutero emplea el término gottlos (literalmente: sin-dios), expresión que luego va a ser epíteto constante de Zaratustra. Pero son los «buenos y justos» los que se lo aplican; véase, en la tercera parte, De la virtud empequeñecedora .
Igualmente, apoyándose en el principio de que la ciencia de ningún modo depende de la fe, al disertar acerca de la filosofía, historia y crítica, muestran de mil maneras su desprecio de los maestros católicos, Santos Padres, concilios ecuménicos y Magisterio eclesiástico, sin horrorizarse de seguir las huellas de Lutero(11); y si de ello se les reprende, quejánse de que se les quita la libertad.
¡Oh, qué vi de calvinistas arañando a Calvino!, y entre estos estaba el principal Josefo Escalígero, por tener su punta de ateísta y ser tan blasfemo, deslenguado y vano y sin juicio. Al cabo estaba el maldito Lutero, hinchado como un sapo y blasfemando, y Melactón comiéndose las manos tras sus herejías.
Y sobre la página 45: Demos una mirada a la filosofía y la teología, que, como las ciencias del pensamiento y la fe se ponen en el lugar primero para el bienestar del mundo; ¿qué han llegado a ser merced a su enfrentamiento desde que Leibniz y Lutero iniciaran sus trayectorias?
Así, Lutero se disfrazó de apóstol Pablo, la revolución de 1789-1814 se vistió alternativamente con el ropaje de la República romana y del Imperio romano, y la revolución de 1848 no supo hacer nada mejor que parodiar aquí al 1789 y allá la tradición revolucionaria de 1793 a 1795.
Tan revolucionarios resultan, pues, Voltaire, Diderot y Rousseau, como Mirabeau, Dantón y Robespierre. Lutero no cede a Garibaldi, Comte a Bolívar, ni Darwin a Cromwell.
Dahinfahren. Nietzsche utiliza aquí el término empleado por Lutero en su traducción de la Biblia para indicar el «tránsito» (a la otra vida).
Oscura es la noche, oscuros son los caminos de Zaratustra Cita ligeramente modificada de Proverbios, 4,19: «Oscuros son los caminos del ateo» (traducción de Lutero).
El temperamento enérgico, práctico, de Lutero, enderezado al hecho, y para el cual eran igualmente antipáticos la filosofía puramente teórica, la sutileza teológica y los éxtasis de los visionarios; que como cualquier mortal se complacía en la vida activa y sentía ante la muerte un indecible espanto; Lutero, no obstante, tenía su propensión a las meditaciones y ensueños religiosos.
¿Os predica en ese nuevo evangelio que permitió a Lutero atraer a si a los espíritus abiertos y sacudir al mundo ebrio de su somnolencia y de su torpeza?