Luisa de Orleáns

Luisa de Orleáns

 
(1812-50) Reina de los belgas en 1832-50 por su matrimonio con Leopoldo I.
Ejemplos ?
Especialmente famosas fueron, por los testimonios literarios y algunas estampas que de ellas se han conservado, las entradas en Madrid de Mariana de Austria, segunda esposa de Felipe IV, y de las dos esposas de Carlos II, María Luisa de Orleáns y Mariana de Neoburgo, en las que participaron artistas del relieve de Claudio Coello.
Dedicó un soneto a la muerte de la reina doña Isabel de Borbón (1645) y otro a la de la reina María Luisa de Orleáns, fallecida en 1689.
Entre éstas, tan sólo cabe mencionar la Puerta de Felipe IV (1680), que, pese a su nombre, fue erigida en honor de María Luisa de Orleáns, primera esposa de Carlos II.
En 1723 se celebraron en Lima con pomposas fiestas el matrimonio del Príncipe de Asturias, después Rey bajo el nombre de Luis I de España, con la princesa doña Luisa de Orleáns, que se había celebrado el año anterior.
Fue así la última superviviente de los hijos de Felipe III de España y Margarita de Austria-Estiria. Su considerable patrimonio fue heredado por su nieta, la futura reina consorte de España María Luisa de Orleáns.
Buen pintor al temple, en 1671 participó en las decoraciones efímeras por la canonización de Santa Rosa de Lima y en 1679 en el arco alzado en la Puerta del Sol con motivo de la entrada de la reina María Luisa de Orleáns, primera esposa de Carlos II, colaborando también con Claudio Coello y José Jiménez Donoso en la decoración de las habitaciones que debía ocupar la reina en el Alcázar de Madrid.
Del mismo modo, con Claudio Coello y Matías de Torres preparó la decoración para el cuarto de la reina María Luisa de Orleáns en el Alcázar de Madrid, obra perdida.
En enero de 1680 se encontraba en Madrid pintando al temple con Claudio Coello las decoraciones festivas con motivo de la entrada de la reina María Luisa de Orleáns, primera esposa de Carlos II.
En 1689, para el convento de Carmelitas Calzados, pintó los Funerales de la reina María Luisa de Orleáns, donde para contentar a las monjas, que no reconocían a la difunta en la figura escorzada de la reina yacente que había pintado Muñoz, hubo de pintarla viva en un medallón dentro del cuadro, sostenido por angelitos.
Además de los frescos de la Mantería en los que colaboró con Claudio Coello, sólo se han conservado de su mano El martirio de San Sebastián, actualmente en colección particular de Burdeos, y los Funerales de la reina María Luisa de Orleáns, propiedad de la Hispanic Society de Nueva York, obras ambas muy notables y, como dice Palomino, de mucho estudio, la segunda pintada del natural.
A mediados del siglo XV, el conde de Salinas, don Diego Gómez de Sarmiento, usurpó la fortaleza de Pancorbo y el castillo de Miranda de Ebro, manteniendo en su poder la de Pancorbo hasta las primeras décadas del siglo XVI. En 1679 pasó por Pancorbo la comitiva de la reina María Luisa de Orleáns, que iba a casarse con Carlos II.
En este orden consta su participación en 1680 en la realización de los arcos y demás ornamentos festivos con que Madrid se preparó para recibir a María Luisa de Orleáns, junto con Francisco Ignacio Ruiz de la Iglesia, Alonso del Arco y otros.