Luis de Molina

Molina, Luis de

 
(1535-1601) Teólogo y jesuita español. En su obra De liberi arbitrii cum gratiae donis concordia (1588), expone una doctrina para conciliar la libertad humana con la presencia divina, la predestinación y los auxilios de la gracia (molinismo), doctrina que motivó una polémica entre jesuitas y dominicos, acusando a Molina ante la Inquisición.
Ejemplos ?
Con ello se pretendía legitimar las decisiones y la posición del rey ante sus súbditos (teoría del Derecho Divino), excepto en España, donde, desde el siglo XVI, la Escuela de Salamanca había desarrollado una teoría opuesta: según Luis de Molina, una nación es análoga a una sociedad mercantil en la que los gobernantes serían los administradores, pero donde el poder reside en el conjunto de los administrados considerados individualmente, lo que no quita que en un par de siglos después se adoptase la idea generalizada.
Es habitual también utilizar el término «neoescolástica» para calificar a la escuela de Salamanca del siglo XVI (Francisco de Vitoria, Domingo de Soto, Luis de Molina, Francisco Suárez, etc.); una corriente de pensamiento de gran influencia en la historia de la teología, la filosofía, el derecho y la economía (arbitrismo), así como decisiva para entender buena parte de la cultura española posterior.
Habiendo vivido el último período de esplendor de la Escuela de Salamanca, conoció los aportes de otros grandes pensadores como Domingo Báñez, Melchor Cano, Francisco Suárez, Luis de Molina, el cardenal Cayetano, Francisco de Vitoria, Domingo de Soto, etc.
Como miembro de la Escuela de Salamanca, intervino en las discusiones sobre si se podían hacer o no esclavos los indígenas de América, tomando partido por el antiesclavismo. Con Luis de Molina, continuó desarrollando la teoría del precio justo.
En los lunetos, cuatro retratos de otros tantos sabios jesuitas (los padres Gregorio de Valencia, Gabriel Vásquez, Francisco Suárez y Luis de Molina), alternan con los Padres de la Iglesia Latina (copia fiel de Murillo el San Agustín), para terminar con un aula colegial a la que asiste un nutrido grupo de jesuitas presididos por una matrona entronizada, alegoría de la Ciencia, y san Ignacio de Loyola.
638: Honorio I, papa romano. 1492: Piero della Francesca, pintor y matemático italiano. 1600: Luis de Molina, sacerdote, teólogo y jurista español (n. 1535).
Sus diferencias sobre la gracia divina con el jesuita Luis de Molina crearon dos vertientes contrarias entre los teólogos católicos, origen de una muy importante polémica que se refleja en Pascal.
La escolástica española insistió en esta visión subjetiva del Derecho durante los siglos XVI y XVII: Luis de Molina, Domingo de Soto o Francisco Suárez, miembros de la Escuela de Salamanca, definieron el derecho como un poder moral sobre lo propio.
La escuela de los conimbricenses estaría formada por los jesuitas que, desde finales del siglo XVI tomaron el relevo intelectual de los dominicos. Entre los jesuitas encontramos nombres de la talla de Luis de Molina (1535-1600) y Francisco Suárez (1548-1617).
Suárez decidió a favor de la primera clasificación de los seres en ens infinitum y finitum ens como la fundamental, en relación con los acuerdos de las otras clasificaciones. En teología, Suárez se unió a la doctrina de Luis de Molina, el célebre profesor jesuita de Évora.
Sin embargo, esto no acabó con la polémica, que continuó Luis de Molina con su Concordia liberi arbitrii cum gratiae donis (1588), apoyándose en el jesuita portugués Pedro de Fonseca, que se consideró la mejor expresión de la posición de los jesuitas.
A partir de ahí, concluye: Los neotomistas españoles de los siglos XVI y XVII, muchos de ellos jesuitas, continuaban con argumentos similares, que justificaban el tráfico y posesión de esclavos (Antonio Diana, Tomás Sánchez de Ávila, Luis de Molina, Fernando Robello, Diego Avendaño).