Luis Quiñones de Benavente

Quiñones de Benavente, Luis

 
(1589?-1651) Poeta español. La primera colección de sus obras apareció en 1645 con el título Jocosería, burdas, veras o reprensión moral y festiva de los desórdenes públicos. Entre los entremeses destacan El guarda infante, El borracho y La capeadora.
Ejemplos ?
Experto en ingeniería hidráulica, construyó diversas fuentes en Toledo y Ciudad Real, y, examinando los papeles manuscritos del ingeniero italiano Juanelo Turriano y comparándolos con los tratados italianos de la época y varias fuentes literarias del Siglo de Oro (Cervantes, José de Valdivielso, Lope de Vega, Luis Quiñones de Benavente, Francisco de Quevedo), consiguió aclarar la descripción que dio Morales del llamado Artificio de Juanelo o mecanismo hidráulico que servía para levantar el agua del Tajo hasta la ciudad de Toledo.
Pedro Crespo, de El alcalde de Zalamea, une los tres sentimientos en una frase: «Al rey la hacienda y la vida / se ha de dar; pero el honor / es patrimonio del alma, / y el alma sólo es de Dios.» Véase, Suelen apreciarse dos periodos o ciclos en el teatro barroco español, cuya separación se acentuó hacia 1630; un primer ciclo cuyo principal exponente sería Lope de Vega y en el que cabe mencionar también a Tirso de Molina, Gaspar de Aguilar, Guillén de Castro, Antonio Mira de Amescua, Luis Vélez de Guevara, Juan Ruiz de Alarcón, Diego Jiménez de Enciso, Luis Belmonte Bermúdez, Felipe Godínez, Luis Quiñones de Benavente o Juan Pérez de Montalbán...
Como gracioso de entremeses llegó a tener tal fama, que se escribían obras para él: El doctor Juan Rana de Luis Quiñones de Benavente, Juan Rana poeta de Antonio de Solís, Juan Rana mujer de Jerónimo de Cáncer o El triunfo de Juan Rana de Pedro Calderón de la Barca, en total fueron 44 obras.
Muerta al parecer muy joven, fue cantada en su entierro como “Fénix de la Representación española, tan única que sólo ella entre los de su tiempo mereció este nombre”, y aun medio siglo después de su muerte, Juan Caramuel escribía en su Primus calamus: También el dramaturgo Luis Quiñones de Benavente la menciona en El casamiento de la calle Mayor con el Prado, y en el Tratado histórico sobre el origen y progreso de la comedia y del histrionismo en España, publicado en 1804 por Casiano Pellicer, pueden leerse otros detalles sobre algunos de sus sorprendentes recursos.
Romances viejos castellanos 6. Poesías / Santa Teresa de Jesús 7. Entremeses / Luis Quiñones de Benavente 8. Poesías / Garcilaso de la Vega 9.
Y es, en efecto, el entremés el género dramático donde luce en todo su esplendor el genio dramático de Cervantes, de forma que puede decirse que junto a Luis Quiñones de Benavente y Francisco de Quevedo es Cervantes uno de los mejores autores del género, al que aportó una mayor profundidad en los personajes, un humor inimitable y un mayor calado y trascendencia en la temática.
De esta rama desciende el comediógrafo Luis Quiñones de Benavente (aunque hay controversia sobre este parentesco) y también hay que destacar al Doctor Francisco de Quiñones de Benavente, siervo de Felipe II, consultor del Santo Oficio, casado con María Daza, matrimonio relacionado con el el escudo de la Casa del Cura.
También aprovechó su gran talento para la comedia escribiendo entremeses de gran calidad, donde se mezclan las influencias de Miguel de Cervantes y de Luis Quiñones de Benavente, como El hijo del vecino o La reliquia.
Agustín de Rojas Villandrando, en su obra El viaje entretenido (1603), escribió: Desde que Luis Quiñones de Benavente (1600-1650) configuró definitivamente el género en el, acabó escribiéndose en versos e incorporando a veces números cantados que darían lugar a un género posterior, la tonadilla; este ingenio llegó incluso a crear un subgénero entremesil, el llamado «entremés cantado».
Tuvo muchas amistades entre los dramaturgos cortesanos, con los cuales compuso muchas comedias en colaboración, especialmente con su amigo Juan de Matos Fragoso; según Emilio Cotarelo y Mori destacó sobre todo como entremesista, hasta el punto de poder ser comparado en el género con maestros como Miguel de Cervantes y Luis Quiñones de Benavente.
También tienen lugar en el cosmos del entremés la mujer redicha, la hechicera, la gitana graciosa, la mujer prudente (apenas representada), la graciosa, la embaucadora, la celosa. Los más originales creadores de entremeses son Miguel de Cervantes, Francisco de Quevedo y Luis Quiñones de Benavente.
Juan Rana empezó su carrera de actor en la compañía de Juan Bautista Valenciano, y hacia 1620 pasó a la de Hernán Sánchez de Vargas; y de esta a la de Pedro de la Rosa, donde se haría muy popular interpretando al gracioso de Lo que ha de ser, de Lope de Vega, y en entremeses, en especial en los de Luis Quiñones de Benavente.