Ejemplos ?
EL PENSAMIENTO PEDAGÓGICO DE FRANÇOIS RABELAIS EN GARGANTÚA Y PANTAGRUEL Históricamente, el siglo XVI tuvo una decisiva importancia para la formación de la nación francesa y de su poderío político en Europa Luis XII (1496-1515) llevó a cabo dos expediciones a Italia: en una venció e hizo prisionero a Ludovico Sforza, el Moro; en la otra desbarató a los venecianos, pero después fue atacado por el Papa Julio II con la Liga Santa.
Cantoni, Ludovico Lavia Dada en la Sala de Sesiones del Congreso Argentino, en Buenos Aires, a los once días del mes de julio de mil novecientos setenta y cinco.
Alfonso, se persuadió á que él solo podría desempeñar la grande empresa de la restauración de la Italia sublevada y apartada de la obediencia del Papa por Ludovico Duque de Baviera, competidor de Federico de Austria en el Imperio: guerra que aunque en su primer motivo no fuera bastante á justificar la opinión de aquellos tiempos, la hicieron precisa la rebeldía, el cisma, y los atentados del Duque.
El erudito Treves recuerda que el original y vivaz Ludovico Zuccolo informa que “no sólo los consejeros de las cortes o los doctores de las escuelas, sino incluso los barberos y los despreciables artesanos discuten y cuestionan en las tiendas y en las cantinas sobre la razón de Estado, creyendo conocer qué cosas se hacen por la razón de Estado y cuáles no”.
Levantó Davila en Milán una Compañía de caballos, y creado Capitán de la Guardia de Duque, prendió al Conde de Agamont, persiguió el Exército de los rebeldes hasta Dalen, le deshizo del todo, tomó prisionero á Viliers, y en la batalla de Geminghen fue el primero que hizo cara al Duque Ludovico, señalándose tambien en evitar abrir las exclusas, que iban á inundar la campaña, y rompiendo con el enemigo, le sujetó, y dió al Duque de Alba el mérito de una tan singular victoria.
El mayordomo me dirigió una mirada oblicua que me recordó al viejo Bandelone que hacía los papeles de traidor en la compañía de Ludovico Straza: -A vuestras órdenes, Excelencia.
Releyendo La monarquía española, vemos que este es un libro de hechos y crudas realidades. Ludovico Zuccolo, que para mí está en la línea de continuidad de la razón de Estado, se mueve con singular agilidad entre el Estado óptimo y la utopía.
La brevedad no permite hacer memoria de tantos príncipes, reyes, emperadores que, movidos por las reglas de la justicia, han ayudado a este a repeler la esclavitud que en diferentes tiempos ha querido la envidia imponer a : sólo hago memoria de los gloriosos emperadores Carlo Magno y Ludovico Pío, que vinieron en persona a socorrernos de nuestra opresión, ratificando y añadiéndonos singulares privilegios; y si esto ejecutaron aquellos piadosos emperadores por proteger oprimidos, ¿quién puede dudar que nuestro rey y invictísimo emperador, ligado con solemnes vínculos de tantos juramentos, y sabida nuestra constante resolución, no nos proteja y socorra en nuestra necesidad con todo su poder?
Pero, no narremos su vida, no hagamos desfilar en fúnebre procesión la legión de mártires sacrificados por este enano hermano de Timur Bey y de Christian II, por este compinche de Ludovico el moro y de Estrada Cabrera.
Recomiendo los libros de Ludovico Silva, se están reeditando ahora, como ustedes saben que hemos inaugurado la Gran Imprenta de la Cultura con capacidad para imprimir hasta 25 millones de libros al año, la Editorial El Perro y La Rana y no sé cuántas cosas más que Farruco está inventando, él inventa y yo lo apoyo, bien bueno, libros, libros y más libros, ser cultos para ser libres, esto nos va a obligar a estudiar mucho sobre geografía, política, ciencias jurídicas, ciencia histórica, ciencias sociales, poder popular, etcétera.
De este retablo se conserva en la Pinacoteca Vaticana la Virgen con el Niño y los santos Lorenzo, Ludovico de Tolosa, Herculano y Constancio (1495-1496).
Finalizada la ceremonia, los nobles franceses le aclamaron al grito de: Vivat Imperator Ludovicus (¡Viva el Emperador Ludovico!).