Lola


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Traducciones

Lola

SF Lolita SF (formas familiares) de María de los Dolores
Collins Spanish Dictionary - Complete and Unabridged 8th Edition 2005 © William Collins Sons & Co. Ltd. 1971, 1988 © HarperCollins Publishers 1992, 1993, 1996, 1997, 2000, 2003, 2005
Ejemplos ?
-Pos que lo manden ar museo -exclamó Lola interrumpiendo a la amiga con acento colérico-, que yo pa naíta lo necesito, y hazme el favor de dejarme tranquila y vete tú con él a los toros, que yo no quiero ver más corría que la que yo querría ver hoy desde este pícaro tendío.
Y esto lo dijo Lola señalando el ventanucho desde el cual divisábase el huerto, donde las higueras erguían su frondosísimo ramaje, donde ya amarilleaba el fruto y piaban los gorriones.
-Pos diga usté, Pepe -exclamó, dirigiéndose a éste, la Caperuza y deteniéndose en su labor-; diga usté que le va a amanecer, sin haber conseguío templarla, con la guitarra en la mano. Hizo un brusco movimiento aquél, y -Es que -repúsole a Lola -estoy esperando a que arremate Consuelo.
Pepe contempló con sombría fijeza a la mujer querida; su rostro juvenil y simpático delataba la tremenda lid que libraban en su corazón su amor a Lola y el amor a su viejecita, a aquella que había tenido la mala ocurrencia de echarlo al mundo tan de malas con su ángel guardián y con la buena fortuna.
-Pos muchas gracias, señá Lola, y que le conste a usted que tamién estoy yo la mar de contenta, y no dirá usté que no alterno que hier tarde me bebí na más que seis chatos y escupí por lo menos dos millones.
-Pos esa Lola tiée un mantón que no hay otro que se atreva a hablarle de tú, como que, según cuentan, tuvo que pulir un lagar pa poer regalárselo Joseíto el Cáncamo, que ustés lo conocerán porque estuvo mucho tiempo fincao en Jotrón y en Roalabota.
-Ah, pícara, te creerás tú que me he jecho yo la lila con lo que te corresponde por escupir, ná de eso, hija mía, es que eso es cuenta aparte, y por escupir te corresponden tres pesetas. -¿Ná más que tres pesetas, señá Lola?
Y diciendo esto abrió la caja, y Currita se estremeció de gozo al ver brillar al sol que inundaba el establecimiento un mantón de Manila de larguísimos flecos y de vivísimos colores. -¿Y esto es pa mí, señá Lola, esto es pa mí?
-Güenos días -exclamó en aquel momento Joseíto deteniéndose al pie de la ventana, echado hacia atrás el amplísimo sombrero de palmas, y llevando en la mano un puñado de flores que brillaban al sol como riquísimos joyeles. -Buenos días -repúsole Lola sonriendo al recién llegado.
Cuando el tío Cáncamo penetró en las habitaciones que ocupaban en uno de los corralones del Perchel Lola y su madre, ocupábase ésta en atarse al cuello el pañuelo de la cabeza, en tanto aquélla, fresca, limpia y riente, iba de acá para allá, dedicada a sus domésticas faenas.
Arrodilla, arrodíllate en la tierra donde segada en flor yace mi Lola, coronada de angélica aureola; do helado duerme cuanto fue mortal; donde cautivas almas piden preces que las restauren a su ser primero, y purguen las reliquias del grosero vaso, que las contuvo, terrenal.
-¿Y qué viento lo ha jechao a usté por esta badía? -preguntóle Lola cuando ya hubo salido su madre. -Pos te diré -repúsole el viejo con voz grave y campanuda-.