Lindo Don Diego

Diego, Lindo Don

 
Hombre presumido.
Ejemplos ?
En el repertorio de las comedias de figurón del Siglo de Oro español figuran El marqués del cigarral, de Alonso de Castillo Solórzano, Entre bobos anda el juego, de Francisco de Rojas Zorrilla, El lindo don Diego...
Se trata de una comedia palatina o «de fábrica» (en la terminología de Bances Candamo) que, junto con El lindo don Diego (una comedia de «capa y espada» de las llamadas «de figurón»), es la obra más reconocida de este dramaturgo.
de Francisco Rico, Madrid, Castalia (Clásicos Castalia, 33), 1971; 2ª ed. corregida y aumentada, 2004. El desdén con el desdén. El lindo don Diego, ed. de J. L.
Poco a poco se le fueron agregando rasgos cómicos hasta transformar a ese galán suelto en un arquetipo de lo risible, en una personalidad con frecuencia afeminada (como en El lindo Don Diego, obra maestra de Agustín Moreto) o propietaria de rasgos ridículos, frecuentemente emparentados con el aldeanismo provinciano.
(Calderón de la Barca) Dir: Jaime Azpilicueta El Galán Fantasma. (Calderón de la Barca) Dir: Antonio Guirau El Lindo don Diego. (A.
(2009) Dir. F. Rojas. Rueda De Farsas. Varios. El lindo Don Diego. Agustín Moreto. (1985, 1990, 1992). Dir. F. Portes Y No Lo Decimos Por Mal.
Guillén de Castro, Las Mocedades del Cid, edición, estudio y notas Eduardo Juliá Martínez, Zaragoza, Ebro, 1942. Agustín Moreto, El lindo Don Diego, edición, estudio y notas Eduardo Julia Martinez, Zaragoza, Ebro, 1957.
Sus obras más reconocidas son El desdén, con el desdén (1654), una elegante y divertida comedia palatina o «de fábrica»; y El lindo don Diego (1662), comedia de capa y espada de las llamadas «de figurón».
En El lindo don Diego es una de las primeras comedias de figurón, o de carácter; se satiriza en ella el afeminamiento cortesano con finísima ironía en la persona del carácter central, que pierde el tiempo miserablemente acicalándose, siendo esclavo de las modas y presumiendo; al final se queda burlado y sin pareja.
El acaso y el error Amor y obligación Antes morir que pecar o San Casimiro Antíoco y Seleuco o A buen padre mejor hijo Cómo se vengan los nobles De fuera vendrá o De fuera vendrá quien de casa nos echará El caballero El Cristo de los milagros o El Santo Cristo de Cabrilla El defensor de su agravio El desdén, con el desdén El Eneas de Dios, El caballero del sacramento o El blasón de los Moncadas El ermitaño galán y mesonera del cielo El esclavo de su hijo o El azote de su patria y renegado Abdenaga El Job de las mujeres El licenciado Vidriera El lindo don Diego El más ilustre francés...
Todas estas cualidades presagian ya la comedia neoclásica del siglo XVIII. Sus dos comedias más famosas, que han pasado al repertorio de los clásicos, son El desdén, con el desdén y El lindo don Diego.
Imitación de obras anteriores, generalmente de la escuela de Lope (aunque también de sus contemporáneos), para refundirlas, lo cual supuso, en general, un perfeccionamiento de sus modelos, aunque no fue siempre así, ya que la calidad de los autores condiciona necesariamente este aspecto: El mejor representante, san Ginés es inferior a Lo fingido verdadero de Lope; sin embargo El lindo don Diego de Agustín Moreto es mejor que El Narciso en su opinión de Guillén de Castro en la que se basa.