Leyes Fundamentales

Leyes Fundamentales

 
hist. Conjunto de normas que integraron la constitución del Estado español bajo la dictadura de F. Franco (1936-75).
Ejemplos ?
El mismo juramento habrá de prestar el sucesor después de cumplir la edad de treinta años. Artículo 10.- Son Leyes fundamentales de la Nación: 1.
La soberanía reside esencialmente en la Nación, y por lo mismo pertenece a ésta exclusivamente el derecho de establecer sus leyes fundamentales.
El más augusto atributo de este poder es la facultad de establecer las leyes fundamentales, que forman la Constitución del Estado, y el artículo más importante de esta Constitución es el establecimiento del poder ejecutivo y la organización del gobierno.
Como Rey de España, título que me confieren la tradición histórica, las Leyes Fundamentales del Reino y el mandato legítimo de los españoles, me honro en dirigiros el primer mensaje de la Corona que brota de lo más profundo de mi corazón.
Se consideraba la patria como el dominio de un hombre solo, que llevaba el nombre de rey. Los que debían haber sido órganos e intérpretes de las leyes fundamentales de la sociedad, eran instrumentos de injusticia.
ONSTITUCION DE 1848 En el nombre del Ser Eterno, Autor Omnipotente y Legislador Supremo del Universo La Asamblea Constituyente del Pueblo de Honduras reunida con el importante objeto e promover y garantizar su bienestar y buena administración asegurando en sólidos principios sus sagrados derechos, y consultando para ello las buenas lecciones que suministra la experiencia; ha venido a decretar y sancionar la siguiente CONSTITUCIÓN POLÍTICA DEL ESTADO DE HONDURAS ARTÍCULO 1 El Estado de Honduras lo componen todos sus habitantes, es libre e independiente, su soberanía existe esencialmente en todo él, y por lo mismo le pertenece exclusivamente el derecho de establecer sus leyes fundamentales.
En una constitución política no debe prescribirse una profesión religiosa; porque según las mejores doctrinas sobre las leyes fundamentales, éstas son las garantías de los derechos políticos y civiles; y como la religión no toca a ninguno de estos derechos, ella es de naturaleza indefinible en el orden social, y pertenece a la moral intelectual.
Yo os recomiendo esta Constitución como la más digna de servir de modelo a cuantos aspiran al goce de los derechos del hombre y a toda la felicidad política que es compatible con nuestra frágil naturaleza. En nada alteraríamos nuestras leyes fundamentales, si adoptásemos un Poder Legislativo semejante al Parlamento Británico.
Todos los poderes públicos emanan de la Nación, en la que reside esencialmente la soberanía, y por lo mismo pertenece exclusivamente a la Nación el derecho de establecer sus leyes fundamentales.
Vuestra Señoría está bien penetrado del espíritu y tenor de nuestras leyes fundamentales, y si conforme a ellas se halla reconocido, publicado y obedecido el supremo Gobierno nacional de regencia, ¿cómo podrá alguno atreverse a poner a Vuestra Señoría en disposición de convenir en que directa o indirectamente sea alguna vez alterado su Gobierno, ni rebajada la energía de las autoridades constituidas por las mismas leyes mandadas observar por ese soberano Consejo?
Si nos dejan algo hubiéramos podido armarnos contra ellos. En el ínterin nace el Estatuto y las leyes fundamentales. Me presento a reclamar mi destino; pero, amigo, las leyes fundamentales no dicen nada de loterías; llévese el diablo las invenciones modernas.
Mi empleo, pues, nada tiene que ver con la monarquía; no apoyándose mi reclamación en las leyes fundamentales, es considerada como sin fundamento.