Lesbos

Lesbos (Lésvos)

 
Isla de Grecia, en el Egeo, cerca de Asia Menor, que forma el nomos homónimo (2 154 km2 y 104 620 h) junto con las islas de Lemnos y Áyios Evstrátios; 1 630,5 km2 y 97 008 h. Cap., Mitilene.
Traducciones

Lesbos

Lesbos
Ejemplos ?
la cuestión, mi pobre amiga. También debes ser hábil en las cosas de Lesbos, pero no podrás arrebatarme mis placeres, ni aventajarme ni suplantarme jamás.
Que Tebas cayera mío es, a mí acreditad Lesbos, a mí Ténedos y Crise y Cila, de Apolo las ciudades, y el que Esciros fuera tomada.
Y dicen que también tú, oh anciano, fuiste dichoso en otro tiempo; y que en el espacio que comprende Lesbos, donde reinó Macar, y más arriba la Frigia hasta el Helesponto inmenso, descollabas entre todos por tu riqueza y por tu prole.
Le daré también siete mujeres lesbias, hábiles en hacer primorosas labores, que yo mismo escogí cuando tomó la bien construida Lesbos y que en hermosura a las demás aventajaban.
El teniente cayó al agua luchando, ¿sabes con quién? con Cerninio de Lesbos, que ya habrá dado buena cuenta de él. Date, pues a razón, entréganos tu hija y el itinerario del «Alción», toma una lancha y lárgate, que no queremos matarte.
Aquí, a la sombra, colmarás los vasos del inocente vino de Lesbos, sin temor de que el hijo de Sémele, unido con Marte, nos impulse a peligrosas reyertas, ni recelar que el protervo Ciro, abusando de tu debilidad, ponga en ti sus manos insolentes y te quite la guirnalda de los cabellos y rompa el vestido que cela tus encantos.
Quiero, en fin, ser lo que Faon para la poetisa de Lesbos, lo que Felipe el Hermoso para doña Juana la Loca, lo que Endymion fue para la Luna.
Lesbos, donde las Frinés una a la otra se atraen, Donde jamás un suspiro queda sin eco, Al igual de Pafos las estrellas te admiran, ¡Y Venus tiene justo derecho para celar a Safo!
Si en mis ratos de ocio canté a la sombra de los arboles versos juguetones acompañados por tus cuerdas, hoy te ruego que me inspires canciones latinas que vivan este año y otros muchos, ¡oh lira!, modulada por aquel poeta de Lesbos, tan impávido en las batallas, que entre el fragor de las armas y después de amarrar a la húmeda costa su nave combatida por la tormenta, cantaba a Baco y a las Musas, a Venus, al rapaz que siempre la acompaña y a Lico, resplandeciente por sus negros ojos y negra cabellera.
Vosotros me obedecéis con el miserable nombre de Demetrio Dandini: ¿qué haréis cuando os diga que soy Cerninio de Lesbos, el jefe de todos los piratas que espuman los mares desde Chipre hasta Cerdeña?
¿De qué, en cambio, esto me sirve, si, hecha ave por un siniestro crimen, Nictímene nos sucedió en nuestro honor? 590 ¿O acaso la que cosa es conocidísima por toda Lesbos, no oída para ti es, de que el patrio dormitorio profanó Nictímene?
Él acarreaba la uva, en cestos, la pisaba en el lagar y llevaba el mosto a las tinajas, y ella condimentaba la comida de los vendimiadores, les daba a beber vino añejo, y hasta vendimiaba a veces en las cepas bajas; porque en Lesbos las viñas no están en alto ni enlazadas a los árboles, sino rastreando los sarmientos como la hiedra, de modo que una criatura apenas salida de los pañales puede allí coger racimos.